Novedades de cine y tevé de la semana
Edición Impresa | 24 de Abril de 2026 | 01:42
MICHAEL
Biografía autorizada
★★★
Disponible en: cines
Duración: 127 minutos
Género: biopic
“Michael”, la biopic de Michael Jackson, desliza un guante de lentejuelas sobre el legado empañado de la estrella del pop, cubriendo las complejidades de Michael Jackson con una película biográfica convencional que, si cerrás los ojos, suena estupendo.
La película de Antoine Fuqua cuenta con el aval del patrimonio de Jackson y entre sus productores figuran los albaceas de Jackson. Por su propia naturaleza, es una mirada estrecha y autorizada sobre Jackson. El filme termina antes del aluvión de acusaciones de abuso sexual infantil, o del propio reconocimiento de Jackson de que dormía junto a niños. Jackson y su patrimonio han sostenido durante mucho tiempo su inocencia. En su único juicio penal, en 2005, Jackson fue absuelto.
“Michael” ni siquiera hace un guiño sutil a estos hechos. Les hace un moonwalk y pasa de largo. El resultado es una especie de película de fantasía, una que revive los extraordinarios momentos altos de Michael Jackson mientras hace la vista gorda ante los bajos.
En ese sentido, “Michael” concluye con una nota de triunfo extraña, considerando hacia dónde terminarían yendo las cosas para Jackson...
EL MAGO DEL KREMLIN
Putin en la pantalla
★★★★
Disponible en: cines
Duración: 136 minutos
Género: thriller político
Jude Law se transforma en Vladimir Putin para “El mago del Kremlin” de Olivier Assayas, una película sobre el poder en este siglo XXI.
La película es una adaptación del libro superventas de Giuliano da Empoli del mismo nombre, un relato del ascenso al poder del presidente ruso junto a un asesor ficticio llamado Vadim Baranov, interpretado por Paul Dano. Está ambientada parcialmente a principios de la década de 1990 en medio del caos postsoviético y continúa hasta 2014.
Y en realidad, tiene en el centro al personaje de Dano se inspiró en el verdadero estratega político Vladislav Surkov, quien fue considerado el arquitecto del sistema político estrictamente controlado creado bajo Putin. En 2013, renunció a su cargo de viceprimer ministro. Gran parte de la historia se centra en el personaje de Dano, relatando su propio ascenso en las maniobras políticas y el mundo que ayudó a crear.
“La película trata mucho sobre cómo se inventó la política moderna, la política del siglo XXI”, dijo Assayas. “Lo que está sucediendo ahora no solo es aterrador, sino que es aún más aterrador por el hecho de que no hemos encontrado la respuesta”.
RUNNING POINT (T2)
Kate Hudson brilla otra vez
★★★ 1/2
Disponible en: Netflix
Duración: 10 episodios
Género: comedia / deporte
La primera temporada de “Running Point” fue un golazo inesperado: Kate Hudson como Isla Gordon, ex chica de fiestas reconvertida en presidenta de los LA Waves, demostrando que el básquet también es cosa de mujeres. Ahora vuelve la segunda, y con más drama familiar que un asado de fin de año.
El punto de partida es delicioso: Isla llega a la oficina y se encuentra a su hermano Cam —el que estaba en rehabilitación por chocar su Porsche fumado— sentado en *su* escritorio. Su marcha de la bronca interior debe haber sido épica. Cam dice que no quiere recuperar el cargo, pero ¿quién le cree? La familia Gordon sigue siendo un quilombo con buenas zapatillas.
Mindy Kaling amplía el universo con nuevos personajes y más enredos. La comedia es liviana, el elenco está on fire y Kate Hudson brilla sin esfuerzo. No reinventa la rueda, pero para entretenimiento puro y sin culpa, es un triple desde media cancha.
BRONCA (T2)
El odio, deporte de pareja
★★★★
Disponible en: Netflix
Duración: 8 episodios
Género: drama
¿Te quedaste con ganas de más bronca? Netflix te escucha. “Bronca”, la serie que explora la ira contenida de la sociedad contemporánea, vuelve con una temporada nueva, elenco nuevo y la misma pregunta filosófica de siempre: ¿por qué la gente se odia tanto? Esta vez el ring es un exclusivo country club de Montecito, California, con Oscar Isaac y Carey Mulligan como matrimonio en modo furia permanente: deudas, frialdad conyugal y una sonrisa social que se les cae a pedazos.
El problema es que los espían sus empleados más jóvenes —Gen Z al poder— que, fiel a su generación, filman todo y deciden usarlo de palanca. El caos escala rápido.
La temporada tiene momentos brillantes, especialmente cuando los actores se sueltan y muestran lo peor de sus personajes. Pero también acusa el peso de querer decir demasiado: la crítica al capitalismo llega tan subrayada que parece un cartel de protesta. Entretenida, algo irregular, y con una Youn Yuh-jung que roba cada escena. No es tan fresca como la primera entrega, pero igual engancha. La bronca, al final, es universal.
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