Extorsión sexual en línea: la grave denuncia de una joven de Berisso

La víctima, de 18 años, se presentó ante la Justicia para exponer un sistemático asedio virtual, que involucra la difusión de archivos íntimos en plataformas como Instagram y WhatsApp. Interviene la UFI Nº 3 de La Plata

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Lo que comenzó como una solicitud de amistad en Instagram, terminó convirtiéndose en una presunta trama de extorsión internacional que hoy mantiene en vilo a las autoridades de Berisso. Según pudo saber EL DIA, una joven de 18 años, cuya identidad se preserva, radicó una denuncia que describe un modus operandi escalofriante: ciberacoso, supuesta “pornovenganza” y la operación de grupos de chat de WhatsApp dedicados a la difusión de contenido privado sin consentimiento.

La causa, caratulada inicialmente como “Averiguación de Ilícito”, se tramita en la Comisaría Segunda de Berisso y está bajo la órbita de la UFI N° 3 de La Plata. El relato de la víctima ante la policía expone los hilos de una red que utiliza números de México, República Dominicana y España para quebrar la voluntad de sus víctimas.

Siempre en base al relato de la joven denunciante, la pesadilla comenzó a gestarse en el mes de abril, aunque todo empeoró en las últimas horas mientras ella se encontraba en su lugar de trabajo. Un usuario bajo un perfil falso en Instagram, identificado con la foto de un gato, inició un contacto agresivo. Ante la negativa de la damnificada de aceptar la solicitud de seguimiento, el tono del desconocido pasó de la insistencia a la amenaza: el agresor envió tres extractos de videos de índole privada.

La víctima reconoció el material de inmediato. Se trataba de filmaciones íntimas que, según su declaración, solo había compartido hace años con su ex pareja, un joven que hoy tiene 22 años.

En una segunda instancia, el extorsionador modificó su proceder: dijo ser una mujer y simuló una actitud colaborativa, logrando así que la denunciante le facilitara su contacto de WhatsApp.

 

La víctima aseguró estar siendo hostigada con material íntimo desde tres países

 

Minutos después, la joven comenzó a recibir mensajes desde un número con prefijo de México (+52). Según el relato, esta supuesta mujer le confesó que estaba dentro de grupos de WhatsApp donde se subían videos de índole sexual y presuntamente pedófilos, y que el material de la joven estaba siendo difundido.

VIDEOS PRIVADOS Y AMENAZAS

La gravedad del hecho escaló a niveles críticos cuando -según la denuncia- el extorsionador envió una fotografía que sería de la denunciante de cuando ella tenía apenas 15 años. Este elemento introduce un agravante sustancial en la investigación, ya que no se trata solo de una presunta “pornovenganza” entre adultos, sino de la tenencia y difusión de material que involucra a una persona que, al momento de la captura, era menor de edad.

Tras advertir la gravedad del contenido, la joven procedió al bloqueo inmediato del abonado con prefijo mexicano. Sin embargo, lejos de disuadir a los extorsionadores, la medida disparó una respuesta coordinada que dio cuenta de la infraestructura que respalda el ataque. En un intervalo de apenas diez minutos, la secuencia de hostigamiento se reactivó con una agresividad renovada: la víctima comenzó a ser asediada desde una nueva línea, esta vez vinculada a la República Dominicana (+1).

En un intento de lograr el cese de la difusión, la joven estableció contacto directo con uno de los presuntos administradores del grupo, vinculado a un abonado con característica de Argentina (+54). Durante la comunicación, la denunciante reveló que intimó al sujeto a la eliminación inmediata del material, advirtiendo sobre la inminente radicación de la denuncia penal por ciberdelito. En las actuaciones policiales se identificó, además, a un segundo administrador que operaría bajo una línea con prefijo de España (+34).

Lo cierto es que las actuaciones ya han sido remitidas a la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 3 de La Plata, desde donde se prevé el inicio de una compleja ingeniería de rastreo. En este sentido el foco inicial de la pesquisa estará puesto en la trazabilidad de las conexiones y el análisis de los registros de tráfico.

Ante este escenario, la labor de los peritos informáticos será determinante para intentar perforar el anonimato de los atacantes mediante el análisis de los metadatos de los archivos enviados y la solicitud de informes de tráfico a las casas matrices de las plataformas involucradas.

La denuncia radicada vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de la privacidad en la era digital y la existencia de mercados negros de contenidos íntimos que no conocen fronteras ni ningún tipo de límites.

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