La violencia ligada a la inseguridad volvió a quedar expuesta en la Región con un hecho que terminó con un adolescente de 14 años baleado, que está acusado de robo. Según pudo saber EL DIA, el menor cayó con una moto robada y armado. Los investigadores creen que recibió un balazo durante un robo ocurrido en Berisso, aunque desconocen los pormenores del caso.
Lo cierto es que el chico terminó internado en el Hospital de Niños, aunque afortunadamente fuera de peligro.
En un primer momento el acusado relató que caminaba junto a un amigo y que fue sorprendido por dos delincuentes que circulaban en una moto 110 “descachada”. Según su relato, el acompañante descendió armado con la intención de robarles y, en medio de esa brutal secuencia, efectuó un disparo que impactó en el muslo izquierdo del adolescente antes de escapar junto a su cómplice.
Todo habría ocurrido en la zona de las calles 83 y 15, aunque más tarde su relato no convenció a los investigadores y tras varias pistas y más testimonios la causa dio un vuelco: creen que mintió y que fue el autor de un ataque por el que terminó baleado.
UN FENÓMENO QUE CRECE Y PREOCUPA
Cabe destacar que en las últimas semanas se multiplicaron los robos cometidos con armas de fuego, los asaltos violentos en la vía pública y los ataques perpetrados por delincuentes en motocicleta. También hubo gente que resultó herida.
Sin dudas, la sensación de indefensión crece en barrios periféricos y también en zonas céntricas, donde vecinos denuncian que los delincuentes actúan con mayor impunidad y agresividad.
Especialistas en seguridad sostienen que detrás de esta escalada existen varios factores combinados, pero le prestan especial atención a la expansión del delito juvenil. Cada vez aparecen involucrados delincuentes más jóvenes, tanto como víctimas como autores de los hechos.
La deserción escolar, el consumo problemático y la falta de contención social son algunos de los factores que se repiten en los diagnósticos sobre violencia urbana, de acuerdo a la mirada de los expertos.
Como segundo ítem de interés, destacan que gran parte de los robos violentos son cometidos por motochorros, que utilizan vehículos sin patente, adulterados o semidesguazados, lo que dificulta su identificación.
La facilidad de escape y la rapidez de movimiento convierten a las motos en el principal medio utilizado en asaltos callejeros.
La utilización de armas de fuego en robos menores se volvió cada vez más frecuente. Lo alarmante es que muchos delincuentes disparan aun cuando las víctimas no ofrecen resistencia, generando hechos potencialmente fatales por pertenencias de escaso valor.
En este contexto, desde diferentes puntos de La Plata se escuchan pedidos por más patrullajes, controles vehiculares y presencia policial en zonas calientes. También cuestionan la falta de cámaras, iluminación y operativos preventivos en horarios nocturnos.
Mientras la investigación avanza para intentar saber cómo terminó herido de bala el menor de 14 años, el caso vuelve a exponer el costado más dramático de la inseguridad.
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