Otro testigo admitió que el jefe de Gabinete le pagó US$21.000 en efectivo
Edición Impresa | 14 de Mayo de 2026 | 03:07
La causa por presunto enriquecimiento ilícito que pesa sobre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sigue sumando ribetes que comprometen su situación judicial. Ayer, un vecino del country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, se presentó en Comodoro Py para declarar como testigo ante el fiscal Gerardo Pollicita y aportó detalles que amplían el cuadro de gastos que tuvo el funcionario en el último tiempo.
José Luis Rodríguez, propietario de una vivienda en ese barrio privado, contó que Adorni le alquiló su casa durante 18 meses por un total de 21.000 dólares. Un monto que, admitió, fue abonado en efectivo.
Según el testigo, el acuerdo se estructuró en tres tramos diferenciados. El primero cubrió enero y febrero de 2024 —pactado en octubre de 2023, cuando Adorni aún no era funcionario— y representó un desembolso de 5.600 dólares. Por ese motivo, los investigadores no lo incluirían en el cálculo de gastos durante la gestión pública, aunque sí lo usarían para contrastar el nivel de vida del funcionario antes y después de asumir.
El segundo tramo apunta a un contrato formal de 13 meses, entre marzo de 2024 y marzo de 2025, por 13.000 dólares en efectivo, cifra que coincide con lo declarado previamente por el contratista Matías Tabar.
El tercer tramo, en cambio, fue un arreglo verbal: Adorni, en medio de las obras en la propiedad que había comprado en el country en noviembre de 2024, le pidió a Rodríguez tres meses adicionales a 800 dólares por mes, sumando 2.400 dólares más sin ningún respaldo contractual.
Esta declaración se suma a la del contratista Tabar, quien había revelado que recibió 245.000 dólares (en efectivo) por trabajos de refacción en la misma propiedad de Indio Cua. Las obras incluyeron pisos, paredes nuevas y una pileta con cascada.
La compra de esa casa también genera sospechas. Adorni adquirió el inmueble escriturado en 120.000 dólares y el día de la firma tomó un préstamo no bancario de 100.000 dólares con dos mujeres policías que no lo conocían y que fueron contactadas por la escribana Adriana Nechevenko. Canceló 30.000 dólares de esa deuda; el resto vence en noviembre de este año.
Un esquema similar se repitió en noviembre de 2025, cuando el exvocero compró un departamento en Caballito por 230.000 dólares, pero pagó solo 30.000 en el acto. Las vendedoras, dos mujeres jubiladas, le financiaron más del 85% sin intereses. Además, el intermediario Pablo Feijoo declaró un pago adicional “de palabra” por 65.000 dólares.
El análisis de todos estos números quedará en manos de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), organismo especializado del Ministerio Público.
Si el fiscal Pollicita considera que los datos son suficientes, podría avanzar requiriendo una justificación patrimonial, el paso previo a una eventual indagatoria.
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