Empezó luchando a puro fervor, pero le faltó mejor nivel en función ofensiva
Edición Impresa | 14 de Mayo de 2026 | 04:35
Por MARTIN MENDINUETA
La campaña realizada por Gimnasia merece un aplauso. Haber terminado el primer semestre entre los ocho mejores del torneo Apertura es la consecuencia directa de un balance con resultado positivo.
Anoche le faltó creación ofensiva (bastante), pero el semblante intenso y combativo lo pone a salvo de cualquier reproche hiriente. River no es un equipazo temible, pero jugó mejor, puso lo que su gente tanto le venía demandando y se convirtió, con justicia, en semifinalista.
Aquel certero cabezazo de Conti que obligó a Santiago Beltrán (impactan sus condiciones) a realizar un gran esfuerzo para desviarla al tiro de esquina fue la primera situación clara de gol tripera. La segunda y la tercera llegaron, con Manuel Panaro en acción, cerca del final. Se acordó muy tarde de atacar con decisión. Y allí está gran parte de la explicación del resultado final.
En un boletín donde sólo Augusto Max obtuvo buena nota, sobraron los desempeños opacos. Los mejores hombres no aparecieron en la dimensión que les solicitó tan encumbrada instancia.
Nacho Fernández, Ignacio Miramón, Marcelo Torres, Agustín auzmendi, Sebastían Steimbach y Nelsón Insfrán estuvieron muy por debajo de lo que venían rindiendo. Tantos hombres jugando sin el relieve requerido lo llevaron al escenario de la eliminación.
BUEN CUARTO DE HORA INICIAL Y LUEGO SUFRIÓ LA CLASE DE COLIDIO
Gimnasia se presentó en el partido con un semblante elogiable. Con orden y sin miedo, pero se topó con un rival que metió mucha enjundia, exactamente lo que le venía reclamando, con dureza, su hinchada. River puso el carácter que le estaba faltando y sacó diferencia en la trama del juego gracias a la enorme categoría de Facundo Colidio, quien gestó el golazo de Driussi y luego, si no hubiera sido por un cierre exacto de Max, hubiera quedado nuevamente como asistidor letal.
Augusto Max, con un cruce notable, evitó el segundo gol de Driussi cedido por Colidio, la figura
FLOJO COMPLEMENTO, CON POCA GENERACIÓN DE BUENOS ATAQUES
El huésped se volvió realmente peligroso muy cerca del final. El arrebato que terminó poniendo en un plano de igual como figura al arquero Beltrán con el atacante Colidio, tendría que haber sido más temprano y con un respaldo mayor de las mejores individualidades que tiene.
Manuel Panaro ingresó muy bien, recuperado del profundo bajón en el que había caído. Estrelló un remate en el palo derecho y el arquero le tapó dos remates de gol donde no puede haber quejas sobre lo hecho por el delantero.
Maximiliano Zalazar también se hizo notar, en menor medida, con confianza para encarar y haciendo valer su gambeta.
LLEGÓ LA HORA DE DECIDIR QUIÉN SERÁ EL TÉCNICO A PARTIR DE JUNIO
La gran pregunta que gobierna la atmósfera mens sana encontrará respuesta en breve. La comisión directiva tendrá que resolver y no la tiene fácil.
Ariel Pereyra hizo un gran trabajo. Demostró ideas propias, claras y eficaces. No es poco. Retocó el equipo que recibió en un momento bisagra, cuando no estaba asegurada la clasificación entre los ocho mejores.
La inclusión de un segundo delantero definido para acompañar a Torres, la integración de Conti al equipo titular y la cohesión de un grupo que pareció responderle desde la convicción, fueron sus principales aportes.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE