Escalada interna: preocupación en la Casa Rosada
Edición Impresa | 19 de Mayo de 2026 | 03:08
Sin poder aún recuperar el control de la agenda pública por la situación de Manuel Adorni -investigado en la Justicia por su presunto enriquecimiento ilícito-, el Gobierno libertario quedó ahora inmerso en un nuevo conflicto que expone como nunca antes la interna entre el sector que responde a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
La interna quedó a cielo abierto cuando Caputo, desde su cuenta de la red social X, acusó a Martín Menem, aliado a la hermana del Presidente, de manejar una cuenta anónima que emitía críticas a la administración mileísta.
En el corazón del Gobierno hay inquietud por las consecuencias que podría tener esta nueva crisis, sobre la cual hasta el momento el Presidente se mantiene en silencio, sin laudar ni para un lado ni para otro. “Está todo descontrolado. Javier (Milei) no interviene y es el único que puede ordenarlo”, sostienen fuentes oficiales. Suena a reclamo. Coinicidirían muchos miembros del Gabinete.
Karina, Menem y Caputo comparten, con otros actores oficialistas, la mesa política del Gobierno y este episodio podría sumar desconfianza en lo que se converse en ese ámbito. Se trata, además, del segundo quiebre interno en menos de 15 días. La oportunidad anterior fue cuando la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, le pidió públicamente a Adorni que presente su declaración jurada “de inmediato”. En ese caso intervino el Presidente públicamente primero y en una reunión de Gabinete, con un nuevo respaldo al jefe de los ministros.
Antecedentes de la puja
Según las fuentes consultadas, la acusación de Caputo a Menem sería el corolario de una larga lista de encontronazos. Virtuales y de los otros. El disparador de esta suerte de guerra digital libertaria fue un mensaje revelado el sábado por el propio Caputo. Se trataba de un posteo de @PeriodistaRufus, un perfil anónimo de X con apenas un centenar de seguidores, en el que se arroba al asesor presidencial y a su mano derecha, Manuel Vidal.
El mensaje en cuestión era una crítica a la empresa FlyBondi, del empresario Leonardo Scatturice, un contacto fluido de Caputo. Pero más que el contenido lo relevante era qué sucedía al hacer click en el enlace. Cuando se accedía al contenido, enseguida aparecía la leyenda “Únete a Martín Menem en Instagram”, dando cuenta que el link en cuestión había sido compartido por el presidente de la Cámara de Diputados.
Así, Caputo atribuyó la cuenta @PeriodistaRufus a Menem. Luego sería dada de baja de X pero la tropa digital caputista capturó decenas de posteos con críticas incómodas a La Libertad Avanza y a varios de sus integrantes.
“Decime que te querés sentir importante cuando estás en caída libre @slcaputo. Sos el fracaso más grande que carga el presidente. Te queda poco”, desafió @PeriodistaRufus días antes del cierre de la cuenta y mientras el asesor estaba de viaje en Washington, donde mantuvo encuentros con la administración trumpista.
Entre los mensajes de la cuenta apuntada también hubo fuertes descalificaciones, groseras y soeces, hacia el propio presidente Milei y su hermana. Cerca de Menem negaron de plano cualquier vinculación con la cuenta. Desde el caputismo lo rebaten: “Hace mucho que sabemos que es de él. No es la primera vez que se equivoca”.
El sábado, mientras Caputo estallaba en las redes, Menem se enteraba del escándalo en La Rioja. Al día siguiente, con la interna en boca de todos, envió una explicación a dos grupos de WhatsApp: el del Gabinete y el de Diputados, aseguraron desde su equipo.
Allí, el titular de la Cámara baja explicó que no administraba la cuenta que le endilgaban y habló de un error involuntario de una de las personas de su equipo. “Es una canallada de algún mala leche. Canallada sofisticada por cierto. Mucho cálculo”, planteó el diputado.
Lo que hasta entonces configuraba una contienda subterránea quedó así exhibida a la vista de todos los que frecuenten el ecosistema virtual tuitero. “Yo propuse tiros, pero se sienten más cómodos con el chusmerío, las operaciones en prensa y pintarse las uñas”, se expidió con ironía Caputo en respuesta a una usuaria que pidió que resolvieran las diferencias “como hombres”.
El “Triángulo” que se rompe
Se asiste, así, a lo que parece el desmembramiento del llamado Triángulo de Hierro (Milei, Karina, Caputo), que acaso se inició el año pasado, en la previa a las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires, cuando los karinistas dejaron afuera de las listas a los referentes de Las Fuerzas del Cielo del caputismo.
Ahora, el “episodio Rufus” amenaza con hacer fracasar una nueva reunión de mesa política que estaba convocada para las próximas horas en Casa Rosada. Hay quienes dicen que ya fue cancelada por la guerra en X entre Menem y el joven Caputo.
Lo dicho: este estallido mediático preocupa a más de uno debido al complejo momento que atraviesa la administración libertaria marcada por los movimientos en la causa de Adorni, la caída en la imagen del mandatario y los reclamos económicos de la sociedad. Y Milei sigue mudo.
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