Del barco a la estantería: importados en el 55% del comercio

Librerías, música y deportes son los rubros donde los comerciantes más valoran el avance de productos de afuera. La corriente tiende a crecer en el 26% de los locales

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Un relevamiento realizado en el sector comercial de La Plata concluyó que la presencia de productos importados ya alcanza al 55 por ciento de los negocios locales.

De acuerdo con la encuesta, la mayoría de los establecimientos platenses comercializa artículos de origen extranjero, dejando a un 45 por ciento de los negocios sin este tipo de bienes en sus estantes.

No obstante, entre quienes apuestan por lo importado, el 72,4 por ciento mantuvo estable el origen de su mercadería respecto de 2023. Mientras que un 26,5 por ciento decidió incrementar la proporción de estos productos, generalmente de forma leve.

Según el informe que realizó el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP, a pedido de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de La Plata, la apertura de importaciones genera ajustes puntuales y concentrados que, lejos de ser una transformación masiva, impactan de manera dispar según el rubro.

Efecto desigual por sector

Bajo esta dinámica, uno de cada cinco comerciantes valora positivamente la mayor disponibilidad de bienes extranjeros.

Esta percepción favorable se acentúa en sectores específicos donde la mercadería importada permite ampliar la oferta o mejorar la competitividad ante el cliente.

Los rubros que se sienten más favorecidos son Librerías, Música y Deportes, donde las opiniones positivas llegan al 44 por ciento.

Detrás se ubican Materiales para la Construcción (28%), Informática (25%) e Indumentaria (23%).

Según el estudio, el beneficio es evidente en actividades donde la variedad, el precio o la disponibilidad de estos artículos aportan una ventaja comercial directa.

Pesa más la baja en el consumo

En este escenario, referentes del sector advierten que el desafío principal no son las importaciones, sino la retracción del consumo.

“La importación legal no tuvo impacto más que bajar el costo de la mercadería y ofrecer más variedad. Fue, en general, positiva”, señaló Valentín Gilitchensky, referente de la Asociación Comercial de Calle 8 y la Federación Empresaria de La Plata (FELP).

En la misma línea, el dirigente agregó: “El mayor problema es la caída del consumo. La importación ayudó a bajar precios, pero no alcanza si la gente no tiene con qué comprar”.

Caída por falta de venta

Otro punto destacado en el escenario comercial local es la desaceleración en el ritmo de compras externas. Según el referente empresario, muchos comerciantes que reforzaron sus pedidos fuera del país enfrentan hoy dificultades para rotar el stock acumulado. “No conviene importar porque no hay consumo. Los que trajeron mercadería no la pudieron vender”, explicó Gilitchensky.

A su vez, el comerciante marcó diferencias con el crecimiento del sistema “puerta a puerta”, que sí consideran perjudicial. “La gente deja de consumir en el mercado interno. Es una competencia desleal, ya que esos productos no pagan impuestos como Ingresos Brutos o IVA”, afirmó.

El informe universitario concluye que, si bien la mayoría de los comercios de la Ciudad ya vende artículos importados, su incidencia real está supeditada a las características de cada nicho, con beneficios que se perciben de forma mucho más clara en sectores específicos que en el conjunto del mercado general.

 

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