Los internos de Romero impregnan de "Aroma a cielo" el Coliseo Podestá

Pasado mañana a las 20,30, el elenco integrado por 24 pacientes crónicos del Hospital Neuropsiquiátrico Alejandro Korn de Melchor Romero, subirán al escenario del Coliseo Podestá para interpretar la obra "Aroma a cielo". Es posible que no pueda dimensionarse desde el afuera, lo que significará para cada uno de ellos trabajar como actores en ese templo habitado por los fantasmas de quienes hicieron el teatro nacional. Pero allí estarán. Esther, Daniel, Marcos, Cristian, Oscar, Emanuel, Nancy, Alberto, Arando, Luis, Oscar, Sofía, Cora, Voltaire, Chicho, Adolfo, Victoriano, Emilio, Roberto, Graciela, Elisa, Daniel, y darán su alma al Galáctico, al Robot, al Hombre Pobre, a cada uno de los personajes de la obra escrita y dirigida por Polo Lofeudo, el gran impulsor de este milagro.
Porque no es tarea sencilla montar una obra con pacientes psiquiátricos, que memoricen y repitan sus textos o simplemente que vayan a los ensayos o se queden hasta el final o no encuentren uno de los imprevistos que pueden habitarlos y que desistan de hacer la obra, de golpe. O que en su realidad, que no es la de este mundo, ni mejor ni peor, pero sí distinta, se descuelgue con pretensiones de divo y que musite al oído del cronista con tono conspirador: "Yo estoy en ésto por la guita. Nada más. Porque vamos a hacer mucho dinero".

Polo es un apasionado por el teatro, empleado desde hace años en Romero, como los platenses conocen al hospital. El programa que cuenta con el apoyo de la dirección, se inscribe en una serie de tareas destinadas a la rehabilitación del interno psiquiátrico y a facilitar su integración social. Esta es una aventura que Polo comenzó en diciembre de 1983 nada menos que con Juan Palomino, actual protagonista del teleteatro "Vos y yo" y de ascendente carrera televisiva después de egresar de la Escuela de Teatro de La Plata. "Palomino trabajaba en el Hospital. Gran muchacho. Con él empezamos ésto", recuerda. Todavía siente la misma pasión de entonces, la que lo hace disimular todos los contratiempos imaginables. Por ejemplo, jamás pudo realizar un ensayo con los 24 actores. "No los puedo juntar porque vienen cuando tienen ganas. Esto no es obligatorio y son macanudos, pero a veces vienen con cada cosa..." Entonces Polo, que escribió la fábula que representan y sabe todos los parlamentos, hará los roles de los ausentes en ese ensayo.
"Aroma a cielo" es la primera obra con texto que escribió y que interpretaron hace cinco años. Desde entonces se puso en escena varias veces. Siempre con diferentes actores. El abandono de sí mismo característico del adentro que lleva a fumar y a tomar mate todo el día para no escapar del propio mundo, sus propias patologías que a veces lo transforman bruscamente y se tornan agresivos o se encierran en el silencio que habita su propio desierto.
Polo explica que "a medida que fuimos haciendo Aroma a Cielo la obra se fue estirando. Yo veía qué escena o qué diálogo le gustaba más al público, estudiaba sus reacciones. Entonces fui alargando algunas, como por ejemplo la del tango, que es muy sentida. ¿Sabe? -pregunta al cronista- En la obra aparece EL DIA. La portada. La rehicimos para plantear algunas épocas, por ejemplo, la muerte de Yrigoyen, la guerra...En esa época EL DIA tenía los clasificados en la tapa así que lo cambiamos. Me acuerdo hasta de las historietas que aparecían en la contratapa".
Cuando se le pregunta cual es la historia que se cuenta en "Aroma a cielo", se posesiona y termina diciendo los textos con énfasis interpretativo, levantando la voz como si ya estuviera en el Coliseo. "Llega un joven galáctico a la Tierra junto con un robot que en determinadas circunstancias, tiene vida propia. El joven viene a cumplir su prueba para que lo consideren en su planeta, adulto. La prueba es hacer realidad el sueño de un joven pobre. ¿Y si se busca un miserable, a dónde van a descender si no es en el sur, en donde están los países más pobres? Por eso aterriza en la Argentina y encuentra a un hombre, su pobre. La fantasía de él es estar en un circo. Parece una prueba simple. Pero se le va complicando por su soberbia y no entender algo tan sencillo. Entonces lo complica. Esto da lugar a que aparezcan personajes como el Zorro y el Sargento García, la escena del tango con Gardel, el domador...Pero es más simple. Ese hombre sólo quiere ver un payaso. Hay escenas emotivas hasta que el galáctico opta por quedarse en la Tierra a cuidar a ese pobre que desde ya, es el más excluido entre los excluidos por esta sociedad, un paciente psiquiátrico. Se reflexiona sobre la enfermería, su importancia en estos hospitales y termina con un cartel convocante que levanta el pobre: "Yo también soy porvenir, aunque hoy esté internado". A todo esto yo ya subí a escena. Porque participo forzosamente. Tengo que estar ahí, debajo del escenario por si se queda alguno o tiene una laguna y entonces le digo el texto o qué debe hacer. Así que subo y levanto el cartel".
Polo cuenta con ayuda de empleados, Incluso un enfermero es el que hace de robot. El resto son 24 pacientes crónicos que por primera vez estarán todos juntos sobre un escenario, haciendo la obra, pasado mañana. Polo trabaja sin médicos ni psicólogos presentes. Sólo un enfermero voluntario. "Y yo lo necesitaría porque me ayuda a darles una contención distinta". ¿Por qué Polo sigue allí, protagonizando esta aventura desde hace dieciseis años? "Porque me gustan los desafíos como éste, supongo, enseñarle a locos el teatro. Porque nosotros no tenemos tabúes ni miedo a las palabras. Y usamos el término loco. Y lo que hago no es fácil. No todos son buenos y hay algunos que hasta son jodidos, Si fuera fácil no tendría gracia. Aquí hay retrasados mentales, esquizofrénicos, maníacos depresivos. Pero antes que nada son personas y emociona ver cómo se transforman. Hay una chica que tiene sangre mapuche. Es esquizofrénica. Hay días que está fantástica y es toda ternura. Pero al otro día se pone intratable y hasta agresiva. Ella mantiene un diálogo en el que hace de indígena. La agreden, le dicen cosas muy duras y ella responde. Hace el personaje muy bien. Y la gente se conmueve. Esas son las cosas que justifican todo. ¿Se da cuenta?".

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