Detienen al amigo de la chica asesinada en el Parque Pereyra
El joven se declaró inocente. Creen que mintió al denunciar la desaparición
| 22 de Enero de 2004 | 00:00
Nicolás Gómez, el joven que llevó al Parque Pereyra Iraola a Natalia Di Gallo, la chica de 16 años que fue encontrada muerta hace 20 días en ese lugar, fue detenido ayer en el marco de la investigación del crimen y se declaró inocente ante el fiscal que lo investiga.
Formalmente se le imputan los delitos de "privación ilegal de la libertad agravada por el resultado de muerte y falsa denuncia". Si bien a Gómez aún no se le imputa directamente el asesinato, el delito del que se lo acusa es comparable con un homicidio calificado ya que el Código Penal prevé por esto penas de prisión o reclusión perpetua.
La "falsa denuncia" está relacionada con que para el fiscal, Gómez inventó la historia de que la chica fue capturada por un hombre de unos 35 años robusto, de rulos y barba candado que a través de un identikit fue buscado por todas las comisarías.
Las fuentes judiciales consultadas aclararon que aún no se determinó cuál fue la participación del joven en el hecho, pero el fiscal de Quilmes a cargo del caso, Claudio Pelayo, está convencido de que Gómez mintió sobre su relato y que él fue el responsable de lo que luego le sucedió a Natalia.
El arresto de Gómez fue solicitado por el fiscal Pelayo el lunes pasado, aunque el juez de Garantías Marcelo Goldberg recién ayer hizo lugar al pedido.
A las 6.30, un subcomisario de la Dirección de Investigaciones (DDI) de Quilmes y un instructor judicial fueron a buscar a Gómez a la casa de Arenales 4355 de Florencio Varela donde vive con su madre y antes de partir le permitieron bañarse. Además de ese domicilio, la Policía allanó las casas de su padre, en Husares 4675 de Quilmes, y de su tío, en Merlo 569.
Durante los procedimientos, se secuestraron bolsas de nylon tipo consorcio -como las que envolvían el cadáver de la chica-, cintas de embalar, sogas, almohadas, ropa de Gómez y su cepillo de dientes, de donde se podrá extraer ADN.
Gómez fue trasladado hasta la alcaidía de los Tribunales de Quilmes, donde fue indagado por el fiscal Pelayo durante una hora y media en la que el joven de 19 años "se mantuvo en sus dichos y negó haberla secuestrado, entregado o asesinado", según la fuente.
En un breve contacto que mantuvo con la prensa cuando era trasladado desde tribunales a su lugar de detención, la DDI de Quilmes, Gómez dijo: "Soy inocente", "declaré".
Las fuentes dijeron que el pedido de arresto de Gómez surgió tras advertirse contradicciones entre el relato que hizo de los hechos y la evidencia incorporada a la causa.
Una pericia realizada por Gendarmería hizo tambalear la coartada de Gómez, ya que ni en su ropa ni en la de Natalia había restos del vidrio que, según dijo, rompió un asaltante cuando estaban en el asiento trasero de su auto, explicaron el perito de parte de la familia, Miguel Maldonado, y el abogado Roberto Damboriana.
Al respecto, Gómez le dijo ayer al fiscal que los vidrios se los sacudió en la comisaría, cuando hizo la denuncia la madrugada del hecho, revelaron fuentes judiciales. A esa pericia se suman testimonios y análisis de llamadas que no se condicen con la declaración que Gómez hizo ante la Justicia.
Cuatro colillas de cigarrillos que la pareja fumó en el asiento trasero también determinaron que Gómez mintió respecto a el tiempo en que estuvo con Natalia dentro del auto.
Juan Di Gallo e Hilda González, los padres de Natalia que fueron los primeros en enterarse sobre la detención de Gómez de boca del fiscal y que a la tarde se reunieron con el Gobernador Felipe Solá, se mostraron ayer conformes con la detención, pero aseguraron que ahora deben detener al resto de los asesinos.
El abogado de la familia, Damboriana, expresó que hay firmes sospechas de que "más de una persona" participó del asesinato de la adolescente, quien, según se sospecha, fue atacada sexualmente e introducida viva en una bolsa, donde murió asfixiada.
Natalia Di Gallo desapareció la madrugada del 29 de diciembre último y, según dijo Gómez, fue capturada por un desconocido que no pudo robarse su auto y a él lo encerró en el baúl, cuando se encontraban en el asiento trasero del vehículo, estacionado en un el parque Pereyra Iraola.
El cuerpo de Natalia fue encontrado cuatro días después, el 1º de enero, maniatado y dentro de una bolsa en un zanjón del Camino General Belgrano, en otro sector de ese parque, y los forenses determinaron que el cadáver fue arrojado allí luego del asesinato.
Formalmente se le imputan los delitos de "privación ilegal de la libertad agravada por el resultado de muerte y falsa denuncia". Si bien a Gómez aún no se le imputa directamente el asesinato, el delito del que se lo acusa es comparable con un homicidio calificado ya que el Código Penal prevé por esto penas de prisión o reclusión perpetua.
La "falsa denuncia" está relacionada con que para el fiscal, Gómez inventó la historia de que la chica fue capturada por un hombre de unos 35 años robusto, de rulos y barba candado que a través de un identikit fue buscado por todas las comisarías.
Las fuentes judiciales consultadas aclararon que aún no se determinó cuál fue la participación del joven en el hecho, pero el fiscal de Quilmes a cargo del caso, Claudio Pelayo, está convencido de que Gómez mintió sobre su relato y que él fue el responsable de lo que luego le sucedió a Natalia.
El arresto de Gómez fue solicitado por el fiscal Pelayo el lunes pasado, aunque el juez de Garantías Marcelo Goldberg recién ayer hizo lugar al pedido.
A las 6.30, un subcomisario de la Dirección de Investigaciones (DDI) de Quilmes y un instructor judicial fueron a buscar a Gómez a la casa de Arenales 4355 de Florencio Varela donde vive con su madre y antes de partir le permitieron bañarse. Además de ese domicilio, la Policía allanó las casas de su padre, en Husares 4675 de Quilmes, y de su tío, en Merlo 569.
Durante los procedimientos, se secuestraron bolsas de nylon tipo consorcio -como las que envolvían el cadáver de la chica-, cintas de embalar, sogas, almohadas, ropa de Gómez y su cepillo de dientes, de donde se podrá extraer ADN.
Gómez fue trasladado hasta la alcaidía de los Tribunales de Quilmes, donde fue indagado por el fiscal Pelayo durante una hora y media en la que el joven de 19 años "se mantuvo en sus dichos y negó haberla secuestrado, entregado o asesinado", según la fuente.
En un breve contacto que mantuvo con la prensa cuando era trasladado desde tribunales a su lugar de detención, la DDI de Quilmes, Gómez dijo: "Soy inocente", "declaré".
Las fuentes dijeron que el pedido de arresto de Gómez surgió tras advertirse contradicciones entre el relato que hizo de los hechos y la evidencia incorporada a la causa.
Una pericia realizada por Gendarmería hizo tambalear la coartada de Gómez, ya que ni en su ropa ni en la de Natalia había restos del vidrio que, según dijo, rompió un asaltante cuando estaban en el asiento trasero de su auto, explicaron el perito de parte de la familia, Miguel Maldonado, y el abogado Roberto Damboriana.
Al respecto, Gómez le dijo ayer al fiscal que los vidrios se los sacudió en la comisaría, cuando hizo la denuncia la madrugada del hecho, revelaron fuentes judiciales. A esa pericia se suman testimonios y análisis de llamadas que no se condicen con la declaración que Gómez hizo ante la Justicia.
Cuatro colillas de cigarrillos que la pareja fumó en el asiento trasero también determinaron que Gómez mintió respecto a el tiempo en que estuvo con Natalia dentro del auto.
Juan Di Gallo e Hilda González, los padres de Natalia que fueron los primeros en enterarse sobre la detención de Gómez de boca del fiscal y que a la tarde se reunieron con el Gobernador Felipe Solá, se mostraron ayer conformes con la detención, pero aseguraron que ahora deben detener al resto de los asesinos.
El abogado de la familia, Damboriana, expresó que hay firmes sospechas de que "más de una persona" participó del asesinato de la adolescente, quien, según se sospecha, fue atacada sexualmente e introducida viva en una bolsa, donde murió asfixiada.
Natalia Di Gallo desapareció la madrugada del 29 de diciembre último y, según dijo Gómez, fue capturada por un desconocido que no pudo robarse su auto y a él lo encerró en el baúl, cuando se encontraban en el asiento trasero del vehículo, estacionado en un el parque Pereyra Iraola.
El cuerpo de Natalia fue encontrado cuatro días después, el 1º de enero, maniatado y dentro de una bolsa en un zanjón del Camino General Belgrano, en otro sector de ese parque, y los forenses determinaron que el cadáver fue arrojado allí luego del asesinato.
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