En el corazón del mundo

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En 1967 se podía pensar cualquier cosa, menos que a un hombre le pudieran cambiar el corazón. Y si esa posibilidad fuera planteada desde la ciencia ficción, hasta sonaba exagerado.

Sin embargo, Christian Barnard lo hizo, y pasó a ser una celebridad mundial. El y también su primer paciente, Louis Washkansky, un hombre sobre el que el mundo estaba pendiente para saber si despertaba, si comía, si caminaba.

Pero Barnard no solo llegaba al corazón de sus pacientes. También alteraba los de famosas beldades que pasaron a integrar una larga lista de conquistas. Sophía Loren y Gina Lollobrigida, entre otras, integraron esa nómina, además de que se había casado en tres ocasiones y a sus dos últimas mujeres las doblaba en edad.

Nunca ganó el Nobel, tal vez por “ser un blanco de Sudáfrica”, como él decía. Es que eran los tiempos del “apartheid”, al que él abominaba. Falleció a los 78 años en un hotel de Chipre donde estaba de vacaciones. Fue víctima de un ataque al corazón. Cosas que tiene la vida.

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