Conmoción por crimen de nena argentina en España
Edición Impresa | 13 de Julio de 2017 | 04:13

Una niña argentina de ocho años fue asesinada en la provincia española de Huesca, y por el crimen fue detenido el hermano de su padrastro, quien aparentemente la torturó, la mantuvo atada y la golpeó doce horas, tras lo cual dijo que la víctima se había caído por una escalera.
El hecho ocurrió en el municipio de Sabiñánigo, de sólo 9.000 habitantes y ubicado en el noreste de la península, cuando la niña, llamada Naiara Valentina Abigail Briones, se encontraba en la casa de la familia de su padrastro español, casado con su madre argentina.
El tío de la niña, un empleado de seguridad identificado como Iván Pardo Peña (33), se comunicó el jueves pasado con el servicio de emergencias médicas y aseguró que la chica se había caído por las escaleras. Sin embargo, además de presentar contusiones por todo el cuerpo y golpes en la cabeza, la pequeña también tenía signos de haber estado maniatada y de haber sido obligada a estar de rodillas sobre piedritas para incrementar el dolor sufrido.
Pese a la atención recibida, Naiara murió al día siguiente en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, como consecuencia de la gravedad de algunas de sus heridas.
La niña tenía un edema cerebral, el bazo roto, hematomas circulares en muñecas y en tobillos, y las rodillas en carne viva. La importancia de las lesiones llevaron a los especialistas a cuestionar la versión de Peña y a denunciar que podía haber recibido una brutal paliza.
A esto se sumó el testimonio de otras dos sobrinas, que narraron a la jueza a cargo del caso que su tío estaba obsesionado con la niña y que la maltrataba de forma terrible.
Posteriormente, Peña fue detenido y confesó ante la magistrada ser el responsable de las atrocidades sufridas por Naiara, tanto en esta ocasión como en otras anteriores.
Los datos aportados al juzgado revelaron que la nena había sido enviada a la casa donde la mataron en Sabiñánigo por su padrastro, Carlos Pardo Peña, actual marido de su madre, Mariela Benítez (30), junto a las otras dos hijas que éste ya tenía al momento de casarse con ella.
Al parecer, el padrastro había mandado a la niña con su madre y con su hermano como castigo por “negarse a estudiar”. El detenido quedó alojado en el centro penitenciario de Zuera (Zaragoza) tras decretar la jueza de turno su ingreso en prisión preventiva y sin fianza como presunto autor del terrible asesinato.
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