Blog Si no existe inventalo

Revisando el futuro.

Qué dice de nosotros lo que pensamos del mañana.

Por Rocío Biroli -  Ludmila Muñoz

 

Los coaches no tenemos respuestas si no puntos de vista, y lo que hacemos es preguntar de forma que el cliente pueda poner en duda sus maneras de mirar, ampliar su perspectiva y así tomar consciencia de nuevas acciones y posibilidades que podrá ejecutar hoy para que el futuro sea distinto.

Y cuando hablamos de futuro no podemos dejar de lado  mirar la relación que tenemos con él, habitualmente nos encontramos con la idea de que el futuro es algo que ya está en parte construido y vendrá hacia nosotros. Algunos lo están diseñando y construyendo hoy. El resto vivirá en ese mundo pensado por otros. Y esto aplica a la grandes organizaciones o a nuestra vida personal.

Y cómo mirar qué relación establecemos? el gran indicador es el estado de ánimo:

 

*Que está formado por varias emociones y juicios respecto al futuro.

*Casi siempre transparentes a nuestra percepción, por lo tanto mayormente visibles desde fuera del ámbito donde se dá.

*Contagiosos y que tienden a permanecer en el tiempo.

*Son el contexto, la música que impregna el ambiente.

* Toda acción se da desde un estado de ánimo en particular.

*Vivimos siempre sumergidos en alguno.

*Le atribuimos al mundo propiedades que en realidad son el producto de nuestro estado de ánimo.

 

Comenzar a distinguir los estados de ánimo de los diferentes grupos en los que participamos es una práctica fundamental para entender de qué manera ese equipo, esa organización, esa persona, mira el mundo. Y entonces poder intervenir con mayor probabilidad de éxito.

Desde la resignación, el enojo, el miedo las personas se perciben aisladas y tienden a defenderse, reaccionar y echarle la culpa al otro. La individualidad toma preponderancia. Por lo tanto las acciones serán tomadas desde esa perspectiva. Las pueden ejecutar pero no las decidirán a consciencia del futuro que están creando.

La acción viene de la emoción, es generada por la emoción, no por la razón. Dada la emoción en la que alguien se encuentra hay acciones que están disponibles y otras que desaparecen completamente. Una modificación en el mundo emocional de un individuo mueve los pensamientos en una dirección diferente. La emocionalidad es decisiva en la forma en cómo alguien piensa, como ve, como prima ciertas acciones por sobre otras.

Cómo serán las acciones de un equipo donde las personas se sientan parte de algo más grande, de un futuro conjunto? Cómo serán los resultados si los estados de ánimo desde los que miran el futuro son la confianza, el agradecimiento, la humildad? Cómo será la evolución de una empresa donde el error sea oportunidad de aprendizaje conjunto y no motivo de sanción? Cómo impacta que una organización sea liderada por alguien que se ocupa de desarrollar la habilidad de “leer” y modificar estados de ánimo colectivos?

Cuando contratan a un equipo de coaches capaz de intervenir para lograr “trabajar de otra manera”, “llegar a los resultados” “dejar de perder tiempo y recursos”. Nunca el tema central en la preocupación son los estados de ánimo. Pero siempre, siempre,  al finalizar el proceso de 6 meses, 12 meses, 2 años, el estado de ánimo ha cambiado para todos. Por lo tanto su mirada al futuro y la construcción de este.  

 

 

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