Otros grupos armados con destinos dispares en Europa

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París
La organización vasca ETA anunció ayer que “disuelve sus estructuras”. Antes que ella, otros grupos europeos, independentistas o de extrema izquierda, entregaron las armas o fueron desmantelados tras años de violencia.
Algunas de esas organizaciones resurgieron en forma de grupos disidentes: Células de fuego, Lucha Revolucionaria y Lucha Armada Revolucionaria (ELA) en Grecia; IRA Auténtico e IRA de Continuidad en Irlanda del Norte o las Nuevas Brigadas Rojas de Italia.


El IRA


El Ejército Republicano Irlandés (IRA) tomó las armas en 1970 contra las fuerzas británicas en Irlanda del Norte, provincia del Reino Unido sacudida por la violencia entre católicos nacionalistas y protestantes unionistas.
En su combate por la reunificación de Irlanda, el grupo paramilitar llevó a cabo múltiples atentados y asesinatos.
En 1979, Lord Mountbatten, primo de Isabel II, falleció en la explosión de su yate en el norte de la isla.
En el otoño boreal de 1984, la primera ministra Margaret Thatcher escapó a un atentado en el Gran Hotel de Brighton (sur del país).
Tras la firma de los acuerdos de paz en 1998, el IRA renunció oficialmente a la violencia en julio de 2005 y desmanteló su arsenal. Los enfrentamientos dejaron más de 3.500 muertos.


Las Brigadas Rojas


Las Brigadas Rojas (BR), un grupo armado italiano de extrema izquierda, fueron uno de los principales actores de los “años de plomo” que ensangrentaron Italia entre 1969 y 1980. Fundadas por el sociólogo Renato Curcio, las BR hirieron en las piernas o mataron a decenas de magistrados, políticos, periodistas e industriales.
El secuestro del político Aldo Moro el 16 de marzo de 1978 y su asesinato tras 55 días de cautiverio estremeció a todo el país. Entre 1969 y 1988, las operaciones de las Brigadas Rojas y del “terrorismo negro” neofascista dejaron 415 muertos en 15.000 atentados.


La Fracción del Ejército Rojo


En nombre de la “lucha antiimperialista”, la Fracción del Ejército Rojo (RAF) fundada en 1970 por Andreas Baader y Ulrike Meinhof traumatizó a Alemania durante dos décadas, causando 34 muertos.
Alcanzaron su paroxismo en otoño de 1977, con el secuestro y posterior asesinato del líder de la patronal alemana Hanns Martin Schleyer, el secuestro y desvío de un avión a Mogadiscio y el suicidio, en prisión, de los tres líderes de la RAF (Andreas Baader, Gudrun Ensslin y Jan-Carl Rspe). Ulrike Meinhof fue hallada ahorcada en su celda en 1976.
En abril de 1998, los militantes de la tercera generación del grupo Baader-Meinhof anunciaron su disolución. (AFP)

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