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La Primaria Nº 52 sufrió dos ataques vandálicos en 48 horas

Entre el sábado y ayer, la institución fue blanco de una serie de episodios en la que dominaron los destrozos, aunque también hubo robos. Debieron suspenderse las clases

22 de Octubre de 2019 | 02:08
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Dos hechos vandálicos ocurridos en el curso de 48 horas dejaron a la escuela Primaria Nº 52 del barrio Las Quintas literalmente patas para arriba. Tanto que, pese al esfuerzo de sus directivos, auxiliares y docentes, ayer el establecimiento debió suspender las clases del turno mañana, para finalmente restablecer las actividades hacia la tarde. Por estos episodios interviene el destacamento policial La Unión.

El primer ataque tuvo lugar en la madrugada del sábado. Pero fue recién hacia la mañana de esa jornada cuando vecinos de la zona alertaron a las autoridades del colegio ubicado en calle 139, entre 33 y 34. Allí, se desayunaron con un escándalo de freezers y heladeras abiertas, alimentos desperdigados por el comedor, mobiliario destrozado y robo de material didáctico. Pegamento y temperas derramadas a lo largo del edificio remataron esa escena dantesca.

“Encontramos todo revuelto: milanesas, galletitas, ñoquis, condimentos, yerba. Todo lo tiraron al piso y lo mezclaron con plasticola”, detallaron desde el colegio sobre ese inexplicable escenario. Aunque, como interpretó un trabajador no docente de la institución, “fue más vandalismo, que robo”, lo cierto es que “se llevaron lápices, carpetas, calculadoras, utensilios de cocina. Nos vamos dando cuenta de lo que nos falta a medida que necesitamos un objeto y no lo encontramos”, ilustraron ayer en el colegio, todavía con la zozobra a flor de piel.

Y es que, tras lo ocurrido en la madrugada del sábado, directivos y personal no docente juntaron fuerzas durante el fin de semana, acondicionando y limpiando lo que hiciera falta, para garantizar el normal dictado de clases desde la mañana de ayer. Pero no pudo ser. Fue abrir el colegio y encontrarse nuevamente con otra (lamentable) sorpresa: “A los armarios rotos, el pegamento adherido a los pisos y la cocina con restos de comida, se le sumó la rotura en el tejido de alambre de una puerta que da al patio y creemos que es por ahí por donde entraron”, especificó una fuente de la Primaria 52, que agregó: “Estaba todo roto. Había que limpiar y arreglar un poco, por eso se suspendieron las clases durante la mañana”. No obstante -se aclaró- se garantizó el servicio del Servicio Alimentario Escolar (SAE), mientras que por la tarde se retomaron las clases.

“Es una pena lo que pasó. Sobre todo por el esfuerzo de la directora que, ni bien la escuela sufrió el primer ataque en la madrugada del sábado, articuló con su equipo de auxiliares para que hoy [por ayer] estuvieran una hora antes y pudieran terminar de limpiar o acomodar lo fuera necesario”, describió a EL DIA la inspectora jefa distrital, Amalia Méndez.

Al igual que el sábado, se especula que la última intrusión sucedió en horas de la madrugada de ayer en un sector monitoreado por alarmas: “Como sonaron enseguida no llegaron a robar nada. Lo más grave fue el sábado. Dada la magnitud de los destrozos calculamos que ese día estuvieron unas dos horas adentro de la escuela”, remarcaron en Las Quintas. Por el diámetro de la abertura aplicada al tejido de alambre vandalizado (por donde se cree que ingresaron el o los delincuentes), en el establecimiento barajaban que se trató de “personas muy menudas, de contextura chiquita”. En tanto, descartaron que las acciones delictivas hayan sido motorizadas por alguno de los 600 alumnos que asisten al colegio o por adultos pertenecientes a su comunidad educativa: “Por los espacios en los que estuvieron y por haber eludido aquellos en los que quizá podrían haber robado y no lo hicieron, se nota que no conocían el lugar”, aseveraron.

alarma

No es la primera vez que la Primaria Nº 52 sufre un episodio delictivo, aunque, como precisaron ayer en la escuela, “hacía tiempo” que no tenían que lamentar hechos como los del último fin de semana.

“En 2015 decidimos poner alarmas porque se llevaron objetos de valor como computadoras, televisores y equipos de música”, recordaron en el establecimiento de 139. “Desde entonces -dijeron- no sufrimos más robos”. Por eso, difícilmente puedan olvidar las desafortunadas jornadas de las últimas horas: “Aquella vez solo robaron, pero ahora rompieron y revolvieron todo, con un daño y un vandalismo que no nos explicamos”.

MEDIDAS

“Dentro de todo, pese a la suciedad y al desorden, las mayores pérdidas fueron en comida. Pero se puede recuperar”, evaluó Méndez, para quien lo fundamental es que los chicos “estén en clases y eso está garantizado”.

Como se dijo, con el empuje de directivos, docentes y auxiliares, el colegio retomó sus actividades en la tarde de ayer. “Esperamos poder seguir con normalidad”, decían ayer en Las Quintas, todavía en guardia, mientras personal del Consejo Escolar trabajaba en la reparación de la abertura dañada. A su vez, la intención era reforzar con rejas parte del perímetro del edificio.

Lo ocurrido en la Primaria Nº 52 no es un hecho aislado ni mucho menos. Por el contrario, se inscribe dentro de una problemática que, lejos de menguar, crece: el vandalismo con las instituciones educativas como blanco.

Datos recientes de la Municipalidad local dicen que los episodios delictivos y vandálicos contra establecimientos educativos en lo que va de este año provocaron daños cuya reparación “le demandó a la Comuna y al gobierno de la provincia de Buenos Aires una inversión superior al millón de pesos mensuales”. Puntualizaron que “tuvo que destinarse un promedio de 1.200.000 pesos por mes para reparar los perjuicios causados por hurtos y vandalismo corriente y sistemático”.

En la provincia de Buenos Aires, en tanto, se registraron 131 robos y/o ataques vandálicos contra escuelas de distintos distritos, lo que generó un gasto de 105 millones de pesos en refacciones. Mientras que hasta septiembre de 2019 ya se contaban 254 hechos de vandalismo, lo que demandó una erogación extra por más de 165 millones de pesos. De modo que, entre un año y otro, los ataques vandálicos a los edificios escolares bonaerenses se incrementaron en un 93,89 por ciento.

¿En qué se podría haber invertido la suma desembolsada por la Provincia? En la construcción de unos 15 jardines de infantes de cuatro salas. Dato no menor si se tiene en cuenta que, de acuerdo según datos oficiales, casi 1.400 niños y niñas bonaerenses carecen de vacantes en el nivel inicial.

1, 2
MILLONES DE PESOS, en promedio, debieron desembolsar en lo que va del año la Municipalidad local y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires para atender los daños provocados por robos y hechos vandálicos en establecimientos educativos de la La Plata
2015
El último episodio vandálico del que se tiene conocimiento en la Primaria Nº 52. Aquel hecho, que incluyó el robo de objetos de valor, obligó a las autoridades a asegurar el edificio con un sistema de alarmas. Desde entonces, y hasta ayer, no tuvieron que lamentar episodios delictivos.

 

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