Las vacaciones de invierno llegarían con otro aumento en el transporte escolar

Así lo aseguraron desde la Asociación que nuclea a los choferes locales. En lo que va del año hubo ajustes de entre 25% y 30%

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En la abultada lista de ingredientes que componen la canasta escolar, el transporte es uno de los más costosos. Y su peso, descuentan en el sector, seguirá aumentando, aunque a un ritmo menor que el de la inflación y el combustible.

Hoy, el abono mensual del viaje completo -ida a un colegio del centro platense y vuelta a un hogar en las afueras del casco urbano- promedia entre los $3.000 y $3.500. En cambio, si sólo se opta por ida o vuelta, los papás deben pagar entre $2.400 y $2.800 al mes. Son valores que, en ambos casos, pueden representar más de la mitad de la cuota de un colegio de gestión privada -tomando como referencia el extremo más caro, secundarios con menor aporte estatal y cuya cuota ronda los $6.000- o hasta triplicarla -en el caso de las primarias con mayor subsidio del Estado, donde la cuota no supera los $1.000-.

En la sumatoria, la mochila se hace más pesada. Sólo en lo que va del año, el abono mensual del transporte sufrió incrementos de entre el 25% y el 30% -similar a la suba en las cuotas de los colegios- con respecto al año pasado. Y, tal como anticiparon a EL DIA fuentes del sector, podría aumentar otro 5% o 10% tras las vacaciones de invierno: de este modo el viaje completo podría trepar, en promedio, hasta los $3.850, mientras que la mitad del trayecto podría promediar los $3.080.

“Para muchos, el último ajuste fue en marzo y desde entonces no hubo aumentos. Pero el sábado vuelve a subir el combustible -cerca del 5%, según estimaciones de los expendedores-, entonces es inevitable una actualización del abono”, argumentó ante este diario Néstor Callegheri, quien lleva años fatigando las calles del microcentro platense y localidades de la Región, al volante de una combi escolar.

La suba, no obstante, correrá de atrás al 56% de inflación interanual estimada para abril. “Hace años que viajamos con lugares vacíos, por eso tratamos de mantener la mayor cantidad de asientos ocupados, aún a costa de trabajar a pérdida”, explicó Callegheri, que maneja un vehículo con capacidad para 24 alumnos, pero, con suerte, logra transportar a 19 en cada viaje. “Nunca viajamos llenos. Por lo general llevamos 12 o 15 chicos en cada recorrido. La merma ocurre año a año y hoy estamos viajando con un 20% menos de estudiantes que en 2018”, advirtió.

Alternativas

Para lograr atraer clientes -o no espantar a los que ya lo son-, en el área barajan distintas alternativas: una, como se mencionó, es aplicar ajustes por debajo de la inflación; otra, ofrecer promociones a la medida y necesidad de cada familia.

Por ejemplo, “en el caso de dos hermanos, el segundo paga la mitad del abono o menos. Siempre se charla con los padres para garantizar que sus hijos puedan viajar todo el año al colegio”, puntualizó el titular de la Asociación de Propietarios de Transportes Escolares de La Plata (Aptelp), Rodolfo Bogarsukoff.

Son herramientas para facilitar la marcha por un camino sinuoso y empinado. “La actividad no está en su apogeo -sentenció Bogarsukoff y agregó:- La situación es difícil porque han aumentado mucho los insumos”. Por eso, “estamos acortando recorridos y tratamos de trabajar en un radio de no más de 15 kilómetros”, sostuvo.

Sin embargo, el referente de la Aptelp se mostró optimista al asegurar que, contra la crítica coyuntura, “la demanda se mantiene y, si bien no son muchas, todavía recibimos consultas de padres interesados en contratar transporte escolar”.

 

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