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Muchas veces me preguntan sobre qué árbol plantar en los jardines. Algunos prefieren floridos, a otros los atraen los follajes otoñales, la altura, que no caigan muchas hojas o que estén siempre verdes. Y podría seguir enumerando decenas de atributos que cada uno prefiere a la hora de elegir un ejemplar.
Los árboles aportan mucho al jardín, sombra, belleza, lugar para que aniden los pájaros, reparo del viento y son de mucho valor ambiental.
Al ser plantados, en los primeros años necesitaran un poco de mantenimiento y atención, pero si son ubicados en el lugar correcto, no requerirán ningún trabajo adicional luego del emplazado. Mi idea en esta columna es ofrecer algunas recomendaciones a la hora de elegir al nuevo integrante del jardín, dependiendo de dónde se lo quiera colocar.
Avenidas y entradas: lo importante es elegir especies que marquen el camino y den sombra necesaria. Si es en veredas, se deben buscar ejemplares de pequeña o mediana magnitud, de esta manera no levantarán veredas ni taparán caños con las raíces. Dos buenas opciones pueden ser Tijuana Tipu (Tipa) o Jacarandá mimosifolia (Jacaranda).
Sombra cerca de la casa: los árboles que se colocan a pocos metros del hogar nos permiten integrar el entorno a la construcción. Y sirven de transición entre esta y el jardín. Siempre recomiendo no plantar cerca de cocinas y baños para que las raíces tampoco tapen los caños. Y hay que tener en cuenta los colores de las flores y hojas para que combinen con el color de las paredes. Un Chanticleer (Peral de flor), puede funcionar muy bien.
De follaje otoñal: son las perlas del otoño con sus espectaculares tonos colorados o amarillos que sirven de foco de atracción para todos los visitantes. Es importante ubicarlos como un ejemplar aislado para que se destaquen o en grupos para aumentar su efecto. El Liquidambar styraciflua Worplesdon, es uno de mis favoritos.
Para macetas: cuanto más grande es la maceta, mas crecerá nuestro árbol. Aquí necesitaremos riegos mas frecuentes y podas para controlar su forma. Es interesante probar especies nativas porque se adaptan mejor a los lugares. Un ejemplo es la Bauhinia candicans (Pezuña de vaca).
Quiero mencionar algo importante. A la hora de llegar a un terreno donde se va a construir una casa, veo que es frecuente que primero derriben todo lo que hay para levantar la vivienda y luego vuelven a plantar distintas especies para armar el jardín.
El crecimiento de un árbol no es de un día para el otro, además cuando llegamos a un terreno con árboles y plantas, allí ya hay formado un ecosistema propio donde habitan especies importantes para el medio y que es muy probable que le den vida al jardín, por eso es necesario respetar e idear junto al constructor una casa donde se integre y se cuide lo mas posible a las especies existentes.
La naturaleza y sus habitantes lo van a agradecer aportando instantáneamente todo su verde y vida, y se podrá disfrutar de un espacio maravilloso sin necesidad de esperar varios años.
Este es mi aporte verde de la semana. Espero que les sea útil. ¡Hasta la próxima!
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