Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Avisos Clasificados
Buscar
Toda la semana |MENOS ES MÁS
Julio sin plástico: un mes para reducir su consumo

A raíz de la contaminación que genera este material, una iniciativa ecológica internacional propone que durante 30 días no se adquiera este producto en formatos de un solo uso

Julio sin plástico: un mes para reducir su consumo
12 de Julio de 2020 | 02:38
Edición impresa

El movimiento global #JulioSinPlástico es una campaña con la que reta a los ciudadanos de todo el mundo a a pasar 31 días sin utilizar ni consumir plásticos de un solo uso, con el objetivo de reducir el uso de este material.

Esta iniciativa comenzó en 2011 en Perth, Australia gracias a su fundadora Rebecca Prince-Ruiz, una ecologista que tras visitar una planta de reciclaje se dio cuenta del grave problema de los residuos.

Era tal la cantidad de basura plástica y la complejidad de separación, clasificación y transporte hacia los centros de reciclaje, que vio claramente que reciclar no es la solución. La mujer decidió abstenerse de consumir este material por un mes para ver que sucedía con su cotidianidad. Como justo era julio, bautizó su idea como “Plastic Free July”, que es el nombre que lleva hoy su organización ambientalista.

La basura no desaparece cuando se tira. Separarla no es suficiente, si bien reciclar es lo mínimo que se puede hacer una vez que se ha generado ese residuo.

La verdadera solución está en evitar que el plástico se convierta en basura. Y eso se logra dejando de consumirlo.

Los especialistas aseguran que no se puede seguir contaminando ni el planeta ni a nosotros mismos “con productos que son evitables”, aseguran desde Plastic Free July.

TIPS

¿Qué se puede hacer para reducir el consumo de plástico? Se trata de un ejercicio diario que implica tomar responsabilidad sobre nuestros hábitos, pero que no es difícil de aplicar.

Como primer paso, hay que enfocarse en los principales plásticos de un solo uso: bolsas, botellas, vasitos y sorbetes. Se pueden evitar reemplazándolos con bolsas de tela, botellas reutilizables para el agua, dejar una taza en la oficina y rechazar las pajitas o comprar unos las de acero inoxidable.

Para las compras, otro consejo útil es comprar los productos en su presentación más grande. De esa forma se evita adquirir cantidad de empaques y seguramente también se ahorre algún peso.

Muchos embalajes plásticos vienen de la comida ya lista o de las entregas a domicilio. Cocinar es una forma de compartir, aprender nuevas habilidades y reducir el plástico.

No se trata de substituir tus utensilios plásticos por unos nuevos de otro material, se trata de reducir y evitar el consumo de nuevos plásticos. Si necesitas comprar algo claro que es mejor que sea de materiales inocuos y de fuentes sostenibles.

La paciencia es fundamental en este tema porque el plástico está en todo lados y al principio puede parecer imposible evitarlo.

Nadie niega los beneficios que este material trajo a la humanidad en campos como la medicina, y que su versalitidad hace que se utilice en muchas industrias con muy buenos beneficios por su durabilidad e higiene. Pero eso corresponde a los elementos fabricados para no ser desechados tras su uso.

Y es que desde el 2000 se produjo la misma cantidad de plástico que en los últimos 50 años. Entre 2002 y 2013 la fabricación aumentó un 50%: de 204 millones de toneladas en 2002, a 299 millones de toneladas en 2013. Casi la mitad de todo el plástico producido se utiliza para crear productos de un solo uso o que tienen una vida útil menor a los 3 años, con una conclusión más que sugerente: la contaminación por plásticos es un problema creado durante el tiempo de una sola generación.

La realidad es que es difícil estimar el tiempo que tarda en biodegradarse el plástico en los océanos pero desde Greenpeace consideran que “es mucho más lento que en tierra. Una vez que el plástico queda enterrado, pasa a la columna de agua o queda cubierto por materia orgánica o inorgánica -lo que es muy frecuente en el medio marino- queda menos expuesto a la luz solar, y disminuyen las temperaturas y el oxígeno, lo que retrasa su degradación”.

Los productos de belleza como cremas faciales y la pasta de dientes tienen plástico

 

Durante todo este tiempo hasta que se degraden, todos los objetos de plástico que llegan al mar pueden causar graves daños a la fauna marina.

OMNIPRESENTE

Desde esta organización ambientalista recuerdan que los plásticos “han llegado a todos los rincones del planeta, y se encuentran desde las profundidades de los océanos donde todavía no ha llegado el hombre hasta los hielos polares, del Artico o de la Antártida”.

Se han encontrado microplásticos en el agua embotellada, en alimentos y en el aire. “Estamos comiendo, bebiendo y respirando microplásticos”, subrayan.

Según Greempeace, este plástico está compuesto por fragmentos que miden menos de 5 milímetros que pueden venir de la rotura de trozos grandes o haber sido fabricados directamente así -como es el caso de las microesferas presentes en productos de higiene y limpieza, dentífricos o detergentes-.

Estas diminutas bolas de plástico llegan al mar a través del desagüe, porque su tamaño tan reducido hace que no queden atrapadas por los filtros de las depuradoras. Estudios recientes han observado que los animales marinos ingieren estos microplásticos, lo que provoca bloqueos gastrointestinales y alteraciones en sus patrones de alimentación y reproducción. Pero no se queda ahí: hay evidencias de que se transfieren a lo largo de la cadena alimentaria y llegan hasta nuestros platos.

Los datos que divulga Greenpeace muestran que actualmente, unas 700 especies de organismos marinos se ven afectados por este tipo de contaminación. Cada año, más de un millón de aves y más de 100 mil mamíferos marinos mueren como consecuencia de todos los plásticos que llegan al mar.

Unas 700 especies de organismos marinos se ven afectados por los microplásticos

 

Y hay más, porque tanto los microplásticos como los macroplásticos tienen enormes impactos económicos y sociales: la basura acumulada en las playas afecta directamente al sector turístico, mientras que los trabajos de limpieza causan enormes desembolsos de dinero público.

MADE IN ARGENTINA

El último estudio de la Cámara Argentina de la Industria Plástica (CAIP) publicado en 2018 afirma que el consumo per cápita de plástico en nuestro país es de 41,9 kilos al año. Gran parte de este consumo está dado por los envases y embalajes, quienes representan el 45,5% del total. Los otros rubros con más participación son: la construcción con el 13%, la industria eléctrica y electrónica con el 10%, la industria automotriz con el 8%, el agro con el 4%, muebles y decoración con el 3,5%.

El informe aporta también otros datos interesantes acerca de la industria. En la nota se destaca que el sector del plástico representa el 1,7% del producto bruto interno del país y el 10,4% del producto bruto industrial. Demostrando que se trata de una de las industrias más importantes del país.

Los especialistas en medio ambiente destacan que en este contexto, cobra más importancia una ley nacional de Gestión de Residuos de Envases o de Responsabilidad Extendida del Productor, que acompañe los desafíos que poseen los plásticos y los otros materiales que se encuentran en la corriente de residuos, a lo largo de su cadena de valor y ciclo de vida, ya que “la misma colaboraría en aumentar las tasas de reciclado y la disminución de material que es depositado en rellenos sanitarios, desperdiciando la oportunidad de que entren en la economía circular. Más aún, si consideramos que la industria plástica recicladora tiene un 60% de capacidad ociosa, por la falta de política pública y la baja separación de residuos que existe en el país”.

De acuerdo a cifras del Banco Mundial que se difundieron el año pasado, el manejo de los residuos plásticos en Argentina también se encuentra en una situación preocupante: de las 2.705.318 toneladas de residuos plásticos que se generan, 272.967 no se recolectan. Dentro de los que sí son recolectados, el 71% se distribuye en los rellenos sanitarios mientras que el 23% termina en vertederos de basura sin regular, que generan un riesgo latente. Sólo el 5% del total de los residuos plásticos generados se reciclan, posicionando al país dentro de los 25 países que más desechos plásticos produce.

La crisis mundial generada por la contaminación por plásticos no tiene un futuro alentador, a menos que todos los actores que componen la cadena de valor en la producción y regulación de los plásticos asuman su responsabilidad. De acuerdo al informe publicado por la Organización Mundial de Conservación (WWF) “Solución al Plástico: Contaminación Asumiendo Responsabilidades”, hoy en día la responsabilidad para reducir la contaminación de los plásticos se centra de manera excesiva en los consumidores y en la gestión de los residuos, pero estos esfuerzos terminan siendo insuficientes ante la falta de medidas concretas y profundas extendidas a toda la cadena de valor. La industria del reciclaje presenta complicaciones y no es rentable, y las opciones alternativas para los consumidores son limitadas. Como resultado, la contaminación por plásticos tiene un costo alto para la naturaleza y la sociedad, que no se traslada a las industrias que se benefician de su producción y uso.

Según el informe, y si el escenario de negocios actual continua sin modificaciones, las emisiones globales de CO2 durante el ciclo de vida de los plásticos aumentarían en un 50%, mientras que la incineración de residuos plásticos que se realiza en algunos países se triplicaría para el 2030. Todos estos factores junto con una incorrecta gestión de los residuos, incrementaría las emisiones de C02 y acrecentaría los problemas ya existentes.

 

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE

Multimedia
cargando...
Básico promocional
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$30.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $223.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla