Veredas “dinamitadas”: caminar ya genera riesgo en cada cuadra
Edición Impresa | 20 de Diciembre de 2021 | 04:24

Salir a caminar es una de las actividades más recomendadas por los médicos para combatir el sedentarismo. Sin embargo, quién desee realizar un paseo urbano deberá prestar mucha atención al estado de las veredas si es que no quiere que la experiencia termine en un tropezón, o aún peor, en una caída.
Sin penalidades ni estímulos, las veredas en el casco urbano presentan distinto grado de deterioro, en algunos casos generando serios riesgos para quienes las transitan.
Desde hace años, en el microcentro platense la excepción es transitar por veredas en buenas condiciones. En una caminata que duró alrededor de una hora, EL DIA constató hundimientos, faltante de piezas, contrapisos a la vista, pisos flojos, pozos tapados con maderas, marcados desniveles alrededor de las cazuelas de los árboles y tal variedad de baldosas que amplias zonas parecen un muestrario, más que una construcción urbana que debería responder al diseño “vainilla” o a las “cuadriculadas”, tal como se estipulaba para las diferentes cuadras.
Uno de los problemas más usuales es el de toparse con tapas metálicas de diferentes empresas de servicios que no se encuentran al nivel de las veredas. Eso se observa en la esquina de diagonal 80 y diagonal 77, pero lo que es más grave es el estado en el que está la rampa, ya que se observa mucho material suelto y el paso de una silla de ruedas o de un cochecito de bebé es una misión de sumo riesgo.
Si se cruza hacia 49, entre 4 y 5, sorprenderá encontrarse a la altura del cordón con los bordes de las baldosas completamente desalineados entre sí. Además el crecimiento de los árboles fue ejerciendo presión sobre el suelo cementado hasta formar notorios montículos. Eso es algo que se repite en diferentes lugares de la Ciudad donde hay árboles añosos.
La zona conocida como “Cruz de Plata”, en calle 5, de 49 a 50, exhibe segmentos de cemento, otros con mosaicos negros y hasta veredas de granito. Eso hace que de un frente a otro haya desniveles y fisuras con el agravante que, donde hay obras en construcción, además de estar rota la vereda, hay todo tipo de obstáculos: maderas, resto de materiales, bolsas, etc.
Si bien está en condiciones la vereda de la Casa de Gobierno, en 5 entre 51 y 53, al cruzar hacia los números pares la postal es completamente distinta: hay extensos tramos de cemento, yuyales con todo tipo de basura y depresiones pronunciadas.
La esquina de 5 y 53 tiene una rampa completamente rota y sus escombros están esparcidos por la vereda. En marcha por 5 hacia diagonal 79 son incontables las baldosas flojas que los días de lluvia provoca un momento indeseado.
La vereda que circunda la Legislatura es otra que está en malas condiciones, fundamentalmente en las esquinas. Si la recorrida continúa por la manzana del Pasaje Dardo Rocha, en 49 entre 6 y 7 llama la atención un pozo que deja al descubierto caños. Tampoco está mejor la cuadra de 6 entre 48 y 49, ni la de la facultad de Ciencias Económicas, en la que al pisar las baldosas flojas el peatón puede terminar mojado con los restos de los festejos de recibidas. Otra vereda que está a la miseria es la que se encuentra frente al IPS, en 47 entre 5 y 6.
La ordenanza 10.681, del Código de Edificación vigente, prevé todas las regulaciones sobre las veredas. En su artículo 158, se refiere a la obligación de construir y conservar las veredas. El incumplimiento tiene una sanción de 10 a 2.000 módulos” y cada módulo, según informó la Comuna, tiene un costo de 351,50 pesos. No se conocen datos de sanciones por esta normativa.
“La idea a futuro es trabajar en un proyecto de ordenanza integral, donde se analicen los tipos de materiales con que se construye, las cazuelas para árboles, al equipamiento urbano, y a las redes de servicios. Fundamentalmente, apuntando a la accesibilidad universal, eliminando barreras arquitectónicas, para lograr una ciudad más sustentable”, agregaron desde la Municipalidad.
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