Las veredas destruidas, una postal que se repite en casi todos los barrios
Edición Impresa | 6 de Septiembre de 2021 | 02:07

Las veredas destruidas ganan terreno en toda la ciudad. Casi no hay barrio que padezca esta problemática, que ya supera la cuestión estética y se ha transformado en un serio factor de riesgo de caída de los peatones, provocando lesiones de diversa magnitud.
Por ejemplo, este fin de semana, vecinos de 3 entre 69 y 70, hicieron un pedido de ayuda desesperado para reparar una vereda que se ha transformado en un peligro latente para peatones desprevenidos o con dificultades para caminar.
“Pese a que han sido numerosos los reclamos que he presentado en el 147 de la Municipalidad y notificando de la inminente caída de un árbol que está en la vereda de mi casa, no hay respuesta”.
La vecina que envió las fotos del lugar detalló que “se inició un expediente el día 2 de julio donde dejaron constancia de que había que sacar el árbol cuanto antes y a la fecha no lo han hecho”.
Al respecto destacó que “el día viernes pasado, se escuchó un fuerte ruido y cuando los vecinos salieron a ver qué sucedía descubrieron que la vereda se había rajado y que se había generado un escalón en la misma”.
En 27 entre 44 y 45 también hay serios problemas de circulación para los peatones, donde los árboles de esa cuadra, de la mano de los números impares, destruyeron los canteros -en su mayoría no están construidos bajo los parámetros que exigen las normativas vigentes- y también las baldosas, lo que en un largo tramo de la cuadra se ha transformado en un riesgo creciente para quienes tienen que caminar por el lugar. En la vereda opuesta -números pares-, hay un colegio, razón por la cual el tránsito peatonal en esa cuadra es intenso. A la vuelta hay dos bancos, que suman más caudal peatonal, indican en el barrio.
En diagonal 77 entre 5 y 6, hay otro ejemplo similar de veredas destruidas que ponen en jaque el tránsito peatonal. Desde hace muchos años, el problema se agrava cada vez más y muchos peatones, principalmente la gente que adulta mayor, opta por cruzar de vereda para evitar un accidente.
Así se suman ejemplos de veredas rotas en distintos espacios públicos, muy concurridos para hacer caminatas o simplemente pasear, como el caso de plaza San Martín, plaza Rocha, y parque Saavedra.
En el caso de las veredas de viviendas particulares y comercios, los propietarios de esos inmuebles son los que tienen que afrontar la reparación, que tiene altos costos y por eso se pide ayuda para hacer las reparaciones.
En el caso de los organismos y espacios públicos la situación es diferente y se hace con otros protocolos económicos.
Otro inconveniente que plantean los vecinos es la falta de respuesta de las empresas de servicios públicos que rompen una vereda para hacer una reparación y luego no cumple con volver a hacer la vereda en el tramo que destruyó. Hay numerosos reclamos realizados por los vecinos ante este diario que plantean estas situaciones.
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