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Policiales |Vecinos preparan un “alarmazo” en señal de protesta
El flagelo de las entraderas: un delito que no tiene freno en la Región

Son cometidas en grupo, en distintos horarios y suelen estar cargadas de violencia. En las últimas horas se registraron múltiples robos bajo esta modalidad. Una situación que genera preocupación en los barrios

25 de Septiembre de 2022 | 05:19
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Varios episodios delictivos de extremo salvajismo, ocurridos en las últimas horas, reflejan la difícil situación de inseguridad que se vive en la Región, que no distingue horario, ni jurisdicción. La oleada de entraderas en las que las armas de fuego son el principal protagonista, suceden desde hace tiempo. Aunque en los últimos meses se tornaron cada vez más recurrentes.

El más reciente hecho sucedió en una vivienda de diagonal 75 entre 59 y 60, donde una banda de delincuentes sorprendió a un matrimonio de jubilados cuando llegaron en su auto a las 3 de la tarde del viernes.

Una de las víctimas, Rosa (82), ayer a la tarde le contó a este diario el violento asalto que sufrió con su esposo, Carlos (87).

“No sabemos cómo entraron porque cuando ellos nos sorprendieron dentro de casa apenas ingresamos”, citó.

Agregó que “a mi esposo lo agarraron dentro del garaje y a mí en la cocina. A los dos nos ataron de pies y manos, con corbatas y otras prendas. También nos amordazaron”.

La banda, que según lo informado por la Policía la conformaban cinco delincuentes -aunque las víctimas vieron en la casa a cuatro-, decidió tener a ambos jubilados maniatados y apuntados con sus armas de fuego en diversos sectores de la propiedad.

“A mí me llevaron como en andas hasta la planta alta, mientras que el resto se quedaron con mi marido abajo”, reflejó la señora.

Rosa mencionó luego que “eran pibes como de 20 a 25 años, flaquitos, de pelo corto, con barbijos y algunos vinieron con guantes de tela y otros agarraron guantes de la cocina de casa”.

CACHETADAS Y TROMPADAS

Ese grupo de ladrones no sólo ejerció violencia física contra el matrimonio al atarlos y amordazarlos, sino también golpeándolos.

En tal sentido, Rosa recordó angustiada: “A mí me pegaron cachetadas fuertes, pero a mi esposo le dieron trompadas en el rostro. Por eso la frente le quedó un poco hinchada y con un moretón”.

Confesó además que “en un momento pensé que me mataban”, al tiempo que señaló: “Les pedí especialmente que no me rompieran los anteojos. Al menos se apiadaron de eso”.

“NOS ROBARON TODOS LOS AHORROS”

Siempre con su relato a través del portero eléctrico de su casa, por el temor que se advertía en sus palabras, Rosa informó después que los delincuentes “se quedaron más de media hora y nos robaron todos nuestros ahorros”.

Al respecto, detalló, sin precisar el monto de dinero que les sustrajeron, que “se llevaron bastante plata, entre pesos y dólares”.

No fue lo único que les robó la banda. “También robaron collares, pulseras, anillos, tres relojes importantes, dos iPhone, bolsos y carteras en los que guardaron todo”, enumeró.

Con un desánimo que denotaba el pésimo momento que afronta junto a su esposo, Rosa conserva en su mente la amenaza de uno de los delincuentes: “Te mato”, me dijo en medio del asalto y me asusté muchísimo. Pero a su vez me tenía muy preocupada lo que estaba pasando con mi esposo en la planta baja”.

Una vez que por fin los violentos asaltantes se dieron a la fuga, en el barrio comunicaron la novedad al 911.

“Enseguida llegó la Policía, inclusive vino un comisario y agentes de investigaciones”, consignó la jubilada. Y enseguida memorizó que “también la Policía Científica, que igualmente no encontró huellas dactilares de los ladrones porque estos usaron guantes”.

Seguidamente, la víctima reflexionó que “hicieron un desastre acá estos pibes”, para de inmediato reparar en que “vivimos en esta casa desde 1976 y nunca habíamos tenido un robo”.

La vecina aclaró que “por suerte no fue necesario que nos lleven a ningún hospital o clínica, aunque por precaución vinieron médicos del barrio a vernos”.

Por último, añadió que “sólo mi esposo tenía la presión arterial alta por el disgusto y la tensión que vivimos. Pero quedamos los dos muy angustiados. No podemos creer todavía lo que nos pasó”.

Violencia en los hornos

Otra familia vivió momentos de desesperación y tensión en su casa de 64 y 140, en la localidad de Los Hornos, donde cerca de las 7 de la mañana de ayer sufrieron una entradera por parte de tres delincuentes que ingresaron armados y se llevaron varios objetos de valor.

Los sujetos abordaron al dueño de la casa una vez que estaba saliendo de la vivienda para dirigirse al trabajo. “Se llevaron todo lo que pudieron envuelto en una sábana”, se informó a EL DIA.

Dentro la vivienda, se encontraban una bebé de apenas 4 meses y un pequeño de tan solo 7 años, que según relatan las propias víctimas, “no se despertaron en ningún momento”. Entre lo robado, se encontraba una Play Station, un televisor, indumentaria, alhajas y una gran suma de dinero en efectivo.

“La policía vino enseguida y ya tendrían identificados quienes son. Es una banda que generalmente anda en dos coches, uno blanco y uno azul. Después de todo, se fueron en contramano por calle 140”, confesaron los denunciantes.

Por último, cansados de los hechos de delincuencia que lamentablemente ocurren con frecuencia, los vecinos afirman: “Es terrible que estemos sufriendo esto, ya estamos acostumbrados a vivir esta locura de la inseguridad.

Este hecho se produjo pocos días después de la salvaje entradera que padeció un vecino en la zona de 62 entre 142 y 143.

Los delincuentes, además de las pérdidas materiales, dejaron al dueño de la finca en un profundo estado de shock producto de las agresiones perpetradas.

Según pudo averiguar este diario, el episodio comenzó en horas de la noche, después de una extenuante jornada laboral. El hombre, tras descender de su rodado marca Renault modelo Sandero, se dirigió al portón de su casa. Justo cuando estaba por poner la llave, un rodado detuvo su marcha y dos individuos descendieron de la unidad.

Los ladrones lo tomaron cautivo y lo obligaron a entrar a su domicilio, donde lo amenazaron de muerte, lo golpearon brutalmente y le robaron 300 mil pesos.

El Mondongo, en alerta

Casi en paralelo, pero del otro lado de la Ciudad, un joven que se disponía a salir de su casa para ir a trabajar resultó también víctima de una entradera.

Según pudo saber este diario, el hecho tuvo lugar en la cuadra de en 69 entre 117 y 118. El vecino estaba a punto de subirse a su vehículo para iniciar su jornada laboral, cuando fue abordado por un grupo de delincuentes encapuchados y armados, que llegaron al domicilio en otro auto blanco.

Luego de amenazarlo e infundirle miedo, se metieron en la casa y se alzaron con elementos de valor. Tras el atraco, los implicados se subieron al vehículo en el que habían llegado y se dieron a la fuga rápidamente.

Toda esta secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del lugar, que serán claves para lograr identificar a la banda. Aunque, según se puede ver en las imágenes capturadas por ese dispositivo, los sujetos actuaron con el rostro tapado y con capuchas, presumiendo de antemano que estaban siendo filmados.

 

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Asaltaron a un joven que se estaba subiendo al auto en la puerta de su casa, en 67 entre 117 y 118 / captura

Diagonal 75 entre 59 y 60, donde asaltaron a los jubilados / g. calvelo

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