Alerta en farmacias: poco stock y cobros demorados

En el colegio profesional bonaerense aseguran que “la situación está muy complicada” y en algunos casos prácticamente no pueden sostener la atención por obras sociales

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Mientras el abastecimiento de medicamentos lentamente se estaría normalizando, en las farmacias la preocupación no afloja porque los extensos tiempos en los pagos de los financiadores (obras sociales y prepagas) lleva a algunas farmacias de la provincia de Buenos Aires a cortar la atención por obras sociales, según distintas fuentes consultadas por este diario.

Autoridades del colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires evaluaron que la situación “está cada vez más complicada”. Hay “muchas farmacias que no pueden sostener las prestaciones, no pueden pagar las droguerias”, indicaron en el colegio profesional bonaerense.

En tanto, desde el Colegio de Farmacéuticos de La Plata se sostuvo que “lo más preocupante en el sector es la cantidad de días que tardan en pagar las obras sociales, en un contexto inflacionario que licúa los ingresos en el momento que se cobra. La mayoría de las obras sociales tarda en pagar 60 días y el IOMA, llega a demorar 90 días los pagos”.

En ese contexto, entre los profesionales del sector observan que las farmacias que tienen menos fortaleza económica y financiera, terminan cortando las prestaciones a los afiliados de las obras sociales porque no pueden esperar tanto tiempo para cobrar, reponer stock de medicamentos y mantener el local abierto.

Este panorama se registra en farmacias tanto del centro de la Ciudad, como en los barrios de la periferia platense. Una de las razones es que ante la demora en el pago de los financiadores, quedan sin margen para sostener el crédito en las droguerías y laboratorios. De este modo, pierden la posibilidad de reponer el stock, y no tienen forma de responder a la demanda de la seguridad social (obras sociales y prepagas) y particulares. En La Plata y en ciudades del interior de la provincia de Buenos Aires, incluso, llegan a bajar las persianas en forma intermitente. Este panorama se agudizó desde el jueves pasado.

En distintas zonas del casco urbano señalan que “se ve un fuerte movimiento de gente que recorre farmacias buscando alguna que trabaje por PAMI”.

Farmacéuticos consultados por este diario indicaron que ayer, por ejemplo, la obra social PAMI pagó prestaciones facturadas Y presentadas el 2 de agosto. “En una economía con inflación mensual de dos dígitos, muchas farmacias trabajan con escaso margen de ganancia o directamente a pérdida”, dijo uno de los profesionales consultados.

“Es difícil interrumpir la atención a afiliados de obras sociales, porque en las farmacias de barrio viene gente que lleva muchos años como cliente y nunca se vivió un momento tan complejo como el que se atraviesa en la actualidad. Si no hay un cambio brusco en forma casi inmediata, no sabemos cuánto tiempo se podrá sostener el sistema de atención por obras sociales”, remarcó otro farmacéutico.

En distintas farmacias consultadas sostuvieron que “la inflación es el peor factor que perjudica al sector”, como ocurre con el resto de las actividades económicas.

“La diferencia es que somos una actividad esencial. Con índices que suman 24 ó 25 por ciento de inflación en dos meses te deja muy mal económicamente. Se puede sostener hasta un 2 ó 3 por ciento mensual, pero semejante índice genera estragos en todos los sectores”.

También se indicó que “algunas droguerías están minimizando las entregas a las farmacias”, lo que puede provocar trastornos en medicamentos de pacientes que sufren enfermedades crónicas.

Dentro de las posibilidades, sostienen los profesionales del sector, se “trata de trabajar con laboratorios que tienen cierta flexibilidad en los plazos para los pagos”.

 

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