Fino ejercicio entre novelista y reportero
Edición Impresa | 5 de Enero de 2025 | 03:07

“Los periodistas son escritores fracasados porque carecen de creatividad para la ficción”. La afirmación, hecha por un reconocido escritor argentino en la Facultad de Humanidades de La Plata en la década del 60, recibió de parte de un referente del periodismo de entonces una respuesta de contundencia proporcional: “Los escritores son periodistas fracasados porque no se atreven a relatar la realidad y desafiar al poder”.
La anécdota viene a cuento para ponderar el fino ejercicio logrado por Jorge Fernández Díaz (Palermos, Bs. As.; 1960) en su saga de novelas que tienen por protagonista a “Remil”, un veterano de Malvinas devenido en agente de inteligencia del Gobierno. Como el propio autor reconoció alguna vez, en ellas recrea el universo oscuro y complejo de la inteligencia argentina valiéndose de material del que, como periodista, tuvo que prescindir.
“Durante 35 años he sido periodista de trinchera y sé que nosotros sólo podemos contar el 20% de lo sabemos, porque el resto no tenemos forma de probarlo. Esa frontera infranqueable siempre me resultó atractiva: yo podía cruzarla con la ficción. Contar como novelista lo que no podía hacer como articulista o reportero. Remil es el resultado de esa necesidad”, cuenta en una entrevista el autor.
La saga de novelas de Jorge Fernández Díaz protagonizada por “Remil”, un agente de inteligencia argentino, explora la delgada línea entre periodismo y ficción. Inspirado por sus años como periodista, Fernández Díaz utiliza la ficción para contar lo que no podía probar como reportero, mostrando los aspectos más oscuros de la política y la inteligencia en Argentina.
A través de títulos como El puñal, La herida, La traición y El hombre que quería matar a Pérez-Reverte, el autor aborda temas como el narcotráfico, el tráfico de personas, el espionaje político y las amenazas a figuras públicas.
Con más de 300.000 ejemplares vendidos, la serie combina tensión, realismo y crítica social, consolidándose como un fenómeno editorial que ilustra la compleja interacción entre realidad y literatura.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE