El Gobierno se pone firme: le quiere marcar el paso a la AFA
Edición Impresa | 29 de Noviembre de 2025 | 02:03
El Gobierno nacional decidió involucrarse de manera directa en el conflicto que atraviesa la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y elevó el tono de sus críticas hacia la conducción encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia. A pocas horas de asumir como senadora, la ministra de Seguridad saliente, Patricia Bullrich, confirmó que impulsará una investigación parlamentaria sobre el funcionamiento de la entidad deportiva, a la que calificó como “retrógrada”, “discrecional” y carente de transparencia.
Durante una entrevista con Radio Mitre, Bullrich sostuvo que detecta numerosas irregularidades dentro del organismo y anticipó que su trabajo legislativo tendrá un foco especial en el fútbol. “Me voy a concentrar en el Senado para estudiar la transparencia de la asociación”, aseguró. Para el Gobierno, la AFA atraviesa un proceso de deterioro institucional que requiere intervención política e institucional, aunque la futura senadora evitó hablar explícitamente de una intervención estatal.
Críticas al sistema de votación y a la estructura interna
En sus declaraciones, Bullrich apuntó a la estructura política y económica que sostiene al organismo. Cuestionó la democracia interna, el sistema de elección indirecta del presidente y la concentración del poder en un reducido grupo de dirigentes. Recordó además el episodio del fallido proceso electoral de 2015, cuando una votación terminó empatada 38-38 pese a que solo había 75 asambleístas habilitados.
Según la funcionaria, el sistema actual beneficia a una dirigencia que “lleva décadas en los cargos” y que opera con criterios discrecionales. “Está lleno de figurones alrededor de Tapia, con fortunas millonarias”, criticó. Para Bullrich, la AFA ejerce una influencia desproporcionada sobre los clubes y condiciona su autonomía económica y deportiva. “Los tiene de rehenes”, afirmó, al señalar que existen relaciones de dependencia entre las instituciones y la conducción central.
El conflicto con el Pincha y las sanciones que tensaron el clima
Las declaraciones de Bullrich se produjeron en plena escalada del conflicto entre la AFA y Estudiantes, luego de que la entidad suspendiera por seis meses al presidente del club, Juan Sebastián Verón, y sancionara con dos fechas a los once jugadores que realizaron un pasillo de espaldas a Rosario Central en el Gigante de Arroyito.
La ministra consideró la medida “desproporcionada” y “absurda”, y la utilizó como ejemplo para denunciar lo que definió como el “incumplimiento total de la ley” por parte de la organización. “Por ponerse de espaldas, le metieron a Estudiantes una sanción como si hubieran asesinado a alguien”, sostuvo. También cuestionó la legitimidad del poder disciplinario de la AFA y advirtió sobre la falta de criterios claros y consistentes en la aplicación de sanciones.
Bullrich señaló que, según su mirada, muchos dirigentes prefieren guardar silencio por temor a represalias similares: “Quizá le tienen miedo a Tapia”. Para el Gobierno, el caso de Estudiantes representa una oportunidad para abrir un debate más amplio sobre el modelo de gestión del fútbol argentino.
SAD, juveniles y el debate de fondo
La disputa entre el Gobierno y la AFA también se inscribe en un debate mayor: el avance —o no— de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en los clubes. Tanto el presidente Javier Milei como Federico Sturzenegger defienden abiertamente ese modelo, que permitiría la entrada de capital privado a las instituciones.
Verón, desde Estudiantes, fue uno de los principales impulsores de esa discusión dentro del ambiente del fútbol, lo que generó tensiones previas con Tapia. Bullrich retomó ese punto al afirmar que la resistencia a las SAD convive con prácticas dirigenciales que sí habilitan la acumulación de poder y recursos en manos de unos pocos. “No quieren que haya plata en el fútbol, pero los dirigentes sí quieren plata”, señaló.
La dirigente también vinculó esta situación con la falta de inversión en estructuras formativas, al mencionar la derrota de Argentina en el Mundial Sub-17 como síntoma de un sistema que no prioriza el desarrollo juvenil. “Tenemos poca capacidad de sostener escuelas de fútbol de calidad porque no hay inversión”, advirtió.
Hacia una investigación en el Congreso
Aunque evitó confirmar la posibilidad de una intervención directa, Bullrich afirmó que desde el Senado impulsará una revisión exhaustiva del funcionamiento administrativo, económico y electoral de la AFA. “La AFA es una asociación sin fines de lucro que tiene el monopolio de todo. ¿Por qué? ¿Cómo es la democracia interna? ¿Cómo es el sistema de elecciones?”, planteó.
La futura senadora enmarcó su postura dentro del discurso más amplio del Gobierno sobre la necesidad de “orden, transparencia y cumplimiento de la ley”. “El país va hacia el orden. La AFA marcha en sentido contrario”, concluyó.
El cruce entre el Gobierno y la AFA abre un nuevo capítulo en una relación históricamente marcada por tensiones políticas, intereses deportivos y disputas de poder. La investigación anunciada por Bullrich podría profundizar aún más ese enfrentamiento y reconfigurar el escenario institucional del fútbol argentino en los próximos meses.
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