De ayudar a quedar inmortalizado: el muñeco Tiburón, homenaje en fin de año a un querido almacenero de La Plata
| 1 de Enero de 2026 | 11:03
En Gonnet, el fin de año tuvo un momento especial. Entre los fuegos artificiales, celebraciones y abrazos, vecinos eligieron recordar a uno de los sutos. A poco más de un mes de su muerte,quienes fueron clientes y amigos de Marcelo Cangaro levantaron un homenaje: un muñeco de fin de año, un momo -como la tradición de La Plata indica- del almacenero de la esquina de 28 y 500, el que para todos era simplemente “el almacén de Marcelo” o “del Tibu”.
Marcelo falleció a fines de noviembre, dejando un vacío imposible de llenar. Pero también una huella profunda. Por eso, amigos y vecinos decidieron despedirlo de la manera que mejor representa la identidad platense: con un muñeco que lo simboliza, instalado en la plaza de 500 y 27, con forma de tiburón y la camiseta de Aldosivi de Mar del Plata, el club de sus amores -aunque también tirara por River-.
“El Tibu”, “Tiburón”, apodos que nacieron de su pasión por el equipo marplatense y que terminaron definiendo su identidad en el barrio. Marcelo era almacenero por vocación, la profesión que siempre quiso ejercer. Regalaba caramelos a los chicos, charlaba con cada vecino que se acercaba, escuchaba, ayudaba. Incluso colaboraba todos los años en la realización de los muñecos de fin de año, sin saber que alguna vez sería él quien quedaría inmortalizado en uno.
“Despedir a Marcelo como seguramente él hubiera querido”, expresaron quienes impulsaron el homenaje representado en un tiburón con la camiseta de Aldosivi. Y lo dejaron claro: no desde la tristeza, sino desde el agradecimiento. “Con una sonrisa, con solidaridad, con encuentro, con comunidad. No desde la pena, sino por todo lo compartido y por lo que dejó en nosotros”.
La iniciativa recordó inevitablemente a lo ocurrido tiempo atrás en Meridiano V, cuando los vecinos homenajearon a Alberto Bassi, artista platense que también fue despedido a través de un muñeco de fin de año. Historias distintas, un mismo mensaje: cuando hay comunidad, nadie se va del todo.
Durante el homenaje, además, se recibieron donaciones para que todos pudieran formar parte del recuerdo, reforzando esa idea de unión que Marcelo supo construir día a día, detrás del mostrador.
“Gracias por todo, Tibu. Un barrio entero te va a extrañar. Abrazo al cielo y descansá en paz. Un baldazo y una tristeza enorme esta noticia, dejás una huella imborrable”, escribió uno de los vecinos, poniendo en palabras lo que muchos sienten.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE