Trump y la “Gaza York”: rascacielos y danza de millones
Edición Impresa | 23 de Enero de 2026 | 01:03
Estados Unidos presentó ayer un ambicioso y controvertido plan para transformar la Franja de Gaza en lo que Donald Trump describió como una “nueva Gaza”: un moderno complejo de rascacielos frente al mar, con infraestructura de primer nivel y una economía orientada a la inversión privada.
La propuesta fue revelada durante el Foro Económico Mundial de Davos, donde el presidente estadounidense expuso su visión al lanzar el denominado “Consejo de Paz”, un organismo que, aunque concebido inicialmente para supervisar la reconstrucción del territorio palestino, aspira a intervenir en la resolución de conflictos globales, en un rol que compite con el de la ONU.
“Vamos a tener mucho éxito en Gaza. Va a ser algo grandioso”, afirmó Trump, subrayando el valor inmobiliario del enclave costero y remarcando su experiencia como desarrollador. Para el mandatario, la devastación causada por la guerra abre la posibilidad de un proyecto de gran escala capaz de cambiar por completo el perfil económico de la región.
Uno de los principales impulsores del plan es Jared Kushner, yerno de Trump y enviado informal para las negociaciones de alto el fuego. Kushner presentó diapositivas con decenas de torres residenciales, paseos arbolados y vistas al Mediterráneo, y aseguró que el proyecto podría concretarse en apenas tres años. “En Medio Oriente se construyen ciudades para dos o tres millones de personas en ese plazo. Esto es totalmente factible”, sostuvo.
INVERSIONES MILLONARIAS
El plan contempla inversiones iniciales de al menos 25.000 millones de dólares para reconstruir infraestructura básica y servicios públicos destruidos desde el conflicto iniciado tras el ataque de Hamás en Israel en octubre de 2023. Según Kushner, en una década Gaza podría alcanzar un PBI de 10.000 millones de dólares y ofrecer ingresos promedio de 13.000 dólares anuales por hogar, con pleno empleo y oportunidades económicas generalizadas. “Podría ser una esperanza, un destino, un lugar donde la gente realmente prospere”, afirmó.
Kushner señaló además que el Comité Nacional para la Administración de Gaza solicitó apoyo a la empresa inmobiliaria israelí Yakir Gabay, que se habría ofrecido a colaborar sin fines de lucro. El objetivo inmediato, dijo, es avanzar en la implementación del proyecto durante los próximos cien días y anunciar nuevas contribuciones en Washington en las próximas semanas.
CONTRASTE CON LA REALIDAD
Sin embargo, la propuesta contrasta con la dura realidad humanitaria sobre el terreno. Naciones Unidas advirtió recientemente que la población de Gaza sigue viviendo en condiciones “inhumanas”, con barrios enteros, hospitales y escuelas destruidos, y cientos de miles de personas refugiadas en instalaciones precarias.
Kushner reconoció que durante años el 85% del PBI de Gaza dependió de la ayuda internacional, un modelo que calificó de insostenible y carente de dignidad.
En su visión, el desarme total de Hamás, previsto en el alto el fuego, sería clave para atraer inversiones y donantes.
En paralelo, expertos de la ONU que investigan posibles violaciones de derechos humanos en Israel y los territorios palestinos esperan que el nuevo Consejo de Paz facilite el acceso a Gaza. La Comisión Internacional Independiente de Investigación, creada en 2021, denuncia falta de cooperación israelí y estima que podrían haberse cometido crímenes graves. Su presidente, Srinivasan Muralidhar, expresó cautela, pero también expectativa de que el nuevo plan abra la puerta a una mayor colaboración.
La “nueva Gaza” imaginada por Washington promete rascacielos, prosperidad y crecimiento acelerado. Sus críticos, en cambio, advierten que sin resolver las profundas tensiones políticas, humanitarias y de derechos humanos, el ambicioso proyecto corre el riesgo de quedar como una visión inmobiliaria difícil de reconciliar con la realidad del conflicto.
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