La necesidad de regularizar la entrega de medicamentos a jubilados nacionales

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Al igual que en mayo de 2025 aseguran que puede peligrar en estas jornadas la entrega de medicamentos a jubilados y pensionados a raíz de la falta de pago por parte de PAMI a los farmacéuticos, algunas de cuyas cuentas ya están bloqueadas por las droguerías y , por consiguiente, encontrarse la cadena de pagos a punto de romperse.

Según se explicó desde el sector farmacéutico, la falta de pago de PAMI generó una deuda acumulada que impide a las farmacias reponer stock. Distintas entidades nacionales que nuclean a las farmacias denunciaron cinco pagos atrasados y advirtieron que, de no regularizarse la situación, hay riesgos ciertos de que se corte la atención a los afiliados en todo el país.

Tal como se dijo ayer en este diario, la prestación de medicamentos e insumos para los afiliados de PAMI ha entrado en una zona crítica. Las principales entidades farmacéuticas del país formalizaron un reclamo conjunto ante la obra social, advirtiendo que la cadena de pagos está “virtualmente rota”, lo que pone en jaque la posibilidad de que los afiliados retiren sus remedios en las farmacias de barrio.

La presidenta del Colegio de Farmacéuticos bonaerense y y titular de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), fue tajante respecto a la gravedad del escenario: “Las farmacias tratan desde hace meses de sostener la prestación a pesar de que no se cumple con el esquema de pagos, pero si no tienen posibilidad de adquirir los medicamentos o tienen las droguerías bloqueadas por no poder pagarlas, no pueden brindar el servicio en forma adecuada”.

Según afirmó, la deuda de PAMI ya suma cinco pagos atrasados, una situación que asfixia financieramente a los locales. No se trata solo de la rentabilidad, sino de la operatividad básica: los farmacéuticos deben cubrir salarios, alquileres y, fundamentalmente, las facturas de las droguerías para poder reponer los productos que ya entregaron.

Tal como se dijo, se registra así una nueva merma del poder de compra de medicamentos por parte de adultos mayores, con respecto a diciembre último, que profundiza las sucesivas caídas anteriores para las jubilaciones mínimas con bono. Entre otras conclusiones preocupantes, el informe detalla que si se mide el poder adquisitivo de la jubilación mínima con bonos, en términos de la canasta de medicamentos, PAMI, sufrió una pérdida de 40,9 puntos porcentuales entre junio 2023 y abril 2025.

Como principio rector irrenunciable, debiera enfatizarse que no puede verse retaceado el acceso de las personas mayores a los remedios que su salud reclama y mucho menos a quienes, con sus aportes mensuales han permitido crear y sostener al organismo asistencial. El objetivo es el mejor cuidado de las personas mayores forma parte de la razón de ser de las obras sociales, no la existencia de uno que vaya empeorando.

La salud y la mejor forma de cuidarla es un derecho inalienable de la población. Ningún habitante puede verse privado de acceder a los medicamentos. Se habla de un bien prioritario, cuya atención integral debe encontrarse garantizada, de modo que las autoridades con incumbencia en el tema tienen que revertir cuanto antes este alarmante panorama.

 

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