Caputo enfrenta el examen ante el Fondo
Edición Impresa | 4 de Enero de 2026 | 03:11
Entre fines de este mes y comienzos de febrero, el ministro de Economía, Luis Caputo, volverá a sentarse frente a los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) para atravesar una nueva revisión del programa acordado. La evaluación llega con un balance mixto: superávit fiscal cumplido, inflación dentro de los parámetros comprometidos y un incumplimiento persistente en la acumulación de reservas del Banco Central.
La misión del organismo que conduce Kristalina Georgieva analizará las metas correspondientes a 2025 y las exigencias redefinidas para 2026. En el Palacio de Hacienda descuentan que no habrá objeciones en el frente fiscal. El superávit primario cerró por encima de lo pactado y se consolidó como el principal argumento del Gobierno en la negociación.
El foco estará puesto en el frente externo. Tras una primera revisión con waiver incluido, la meta de reservas netas del Banco Central fue relajada y pasó a un rojo de U$S2.600 millones para fines de 2025. Aun con ese margen, el objetivo volvió a quedar incumplido, lo que obliga a solicitar una nueva dispensa.
Consciente de esa debilidad, Caputo llega a la revisión con un cambio clave en el esquema cambiario. Desde el 1 de enero, las bandas de flotación comenzaron a ajustarse por inflación y el Banco Central quedó habilitado a comprar dólares en función del aumento de la demanda de dinero. El rediseño fue consensuado con el FMI y recibió respaldo público del organismo.
Según las proyecciones oficiales, la re-monetización permitiría elevar la base monetaria hasta 4,8% del PBI en 2026 y habilitar compras de hasta U$S10.000 millones, con un escenario potencial de hasta U$S17.000 millones si la demanda de dinero crece más rápido.
El interrogante central será si ese esquema alcanza para recomponer reservas.
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