Récord histórico en exportaciones de harina de girasol pese a la caída de precios

 Argentina alcanzó el mayor volumen del siglo en harina de girasol, mientras la harina de soja mostró menos ingresos por el retroceso de los valores internacionales.

Argentina cerró un desempeño destacado en el complejo de harinas, con un fuerte impulso de la harina de girasol y un escenario más ajustado en la de soja. Según datos del INDEC, entre enero y octubre de 2025 el país exportó 1,26 millones de toneladas de harina de girasol, el mayor registro del siglo. El volumen supera en un 28,6% al alcanzado a igual período de la campaña anterior, cuando se habían embarcado 981.290 toneladas, y consolida un año de alto dinamismo para el complejo girasol, en línea con el segundo mayor nivel histórico de exportaciones de aceite.

En términos de valor, los envíos de harina de girasol sumaron US$ 220,2 millones, un 4,2% más que en 2024 y 17,7% por encima del promedio de los últimos cinco años para este período. No obstante, el empuje provino principalmente del aumento de los volúmenes, ya que el precio FOB promedio continuó su tendencia descendente: tras alcanzar un máximo en la década de US$ 258 por tonelada en 2020/21, cayó hasta ubicarse en torno a los US$ 170 por tonelada en 2025.

Un panorama distinto se observa en la harina de soja. De acuerdo con el INDEC, entre abril y octubre de 2025 Argentina exportó 18,3 millones de toneladas, un 10,3% menos que en igual tramo de 2024, aunque todavía un 10,5% por encima del promedio de los últimos cinco años. Pese a ese nivel de embarques, el ingreso de divisas fue menor: el valor exportado acumuló US$ 5.404 millones, un 23% por debajo de la campaña previa y el tercer registro más bajo de la última década, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

La caída de los precios explica buena parte de esa contracción. El valor FOB promedio de la harina de soja se ubicó en US$ 296 por tonelada entre abril y octubre, el nivel más bajo desde la campaña 2006/07 y en línea con 2018/19. La tendencia fue claramente descendente a lo largo del año: pasó de US$ 312 por tonelada en abril a US$ 281 en octubre, un comportamiento analizado en profundidad por la BCR.

El contexto internacional ayuda a entender esta dinámica. En los últimos años, políticas más estrictas de promoción de biocombustibles en grandes productores como Brasil y Estados Unidos impulsaron el procesamiento interno de soja para biodiesel. Ese proceso genera una mayor oferta de harina —subproducto del crushing— que termina presionando los precios internacionales. Datos del USDA muestran que en la campaña 2024/25 las exportaciones mundiales de harina alcanzaron 73,4 millones de toneladas, un salto interanual del 12,3% y un 18,4% por encima del promedio de los cinco años previos.

En ese marco, se verifica una relación inversa entre los precios del aceite y la harina de soja para Argentina: mientras el primero sostiene valores relativamente más firmes, la mayor oferta global de harina empuja los precios a mínimos históricos. Según el análisis difundido por Noticias AgroPecuarias, esa brecha llevó a que los precios relativos de exportación de la harina frente al aceite tocaran pisos históricos durante julio y agosto, consolidando un escenario de altos volúmenes pero márgenes ajustados para el sector.

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