“Siempre la misma historia”, otro reclamo por un corte de luz en la Región
Edición Impresa | 10 de Enero de 2026 | 04:07
A las 10.50 de ayer, un nuevo corte de energía volvió a sacudir a vecinos del sudeste de La Plata y zonas lindantes con Berisso. Según los reclamos que llegaron a este diario, la interrupción afectó a 122 entre 67 y 69, se extendió hacia 122 bis y alcanzó a calles 10 y 11, dejando a toda esa área sin suministro. El testimonio fue tan directo como repetido: “Siempre la misma historia: el calor, el viento, la sudestada, el frío”.
Sin embargo, desde la distribuidora eléctrica EDELAP respondieron a este medio que “el corte fue puntual” y que “no hubo llamados para quejarse a la empresa”.
Este episodio se sumó a los reclamos del día anterior, que volvieron a poner en evidencia la fragilidad del servicio eléctrico en distintos barrios. En Ringuelet, un vecino de calle 2 bis entre 519 y 520 alertó que “desde las 9 de la mañana la luz va y viene, es un peligro” y remarcó que la situación se arrastra “desde el domingo”, con el consiguiente riesgo para electrodomésticos y la instalación eléctrica de las viviendas. En Los Hornos, en tanto, se registró un corte total en la zona de 68 entre 140 y 141, donde los frentistas denunciaron horas sin luz y falta de respuestas concretas por parte de la empresa distribuidora.
La seguidilla de apagones tuvo uno de sus picos el miércoles, con cortes simultáneos en varios puntos del norte y sur de la Región. En City Bell, vecinos señalaron que “desde las 17 estamos sin luz”, mientras que otro reclamo precisó que en la zona de 472 y 136 bis el apagón llevaba más de cuatro horas sin solución. En Gorina, un sector permaneció sin energía desde las 16 en el área comprendida por 140 bis, Diagonal 6 y 485, y en Villa Elvira se reportó un corte generalizado “desde las 18 horas”.
Estos reclamos recientes se inscriben en un contexto más amplio que marcó toda la primera semana de enero, con reiteradas quejas en el Casco Urbano, Tolosa, Ringuelet, Los Hornos, City Bell, Gorina y Villa Elvira. Como reflejaron las crónicas de este medio, hay un patrón que se repite: cortes prolongados, baja tensión, restituciones parciales y direcciones que vuelven a quedar a oscuras a los pocos días. Los testimonios coincidieron en las consecuencias cotidianas: alimentos perdidos, medicamentos que no pueden conservarse, noches de calor extremo sin ventiladores ni aire acondicionado y una creciente sensación de abandono.
Aunque EDELAP informó en reiteradas oportunidades que se encontraba trabajando para normalizar el servicio, los vecinos sostienen que las soluciones llegan tarde o no llegan. “Pagamos más y tenemos menos luz”, resumió, en esa línea, un frentista de la Región.
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