Provincia tantea un acuerdo con los gremios antes de la paritaria
Edición Impresa | 12 de Febrero de 2026 | 03:14
Por CARLOS BAROLO
El gobierno bonaerense busca un acuerdo con los gremios antes de llamar formalmente a paritarias. En las últimas horas, según trascendió en fuentes confiables, funcionarios de la administración de Axel Kicillof y representantes de docentes y estatales mantuvieron una serie de contactos en procura de acercar posiciones.
Luego de que los sindicatos rechazaran la primera oferta del 2 por ciento, ahora la Provincia hace cuentas para reformular la propuesta.
La difusión de la inflación de enero metió aún más presión a una negociación que asoma compleja. El INDEC informó que el costo de vida de enero fue del 2,9 por ciento, por encima de lo que se esperaba. La mayoría de los gremios pretende que la Provincia iguale ese porcentaje y le sume un 1,5 por ciento más correspondiente al retroactivo por una diferencia salarial de diciembre que los empleados dejarán de percibir con los sueldos de febrero.
Esa cuenta redondea un 4,4 por ciento, un porcentaje que la Provincia habría anticipado que no estaría en condiciones de ofrecer en medio de una situación financiera por demás compleja producto de la caída de los recursos que recibe de Nación y el parate económico que afecta sus propios ingresos.
En enero, el gobierno provincial logró un acuerdo salarial en base a una propuesta del 4,5 por ciento. Esa oferta se desglosó de la siguiente forma: un 3 por ciento con los sueldos de enero y un retroactivo que impactó sobre los ingresos de diciembre y el medio aguinaldo que, sumados, representaron el 1,5 por ciento restante.
Cuando la administración Kicillof hizo la semana pasada la oferta para febrero, los sindicatos sacaron sacaron cuentas. El 2 por ciento ofrecido significaba, en rigor, una mejora del 0,5 por ciento de bolsillo porque incluía el porcentual del retroactivo que, como tal, los empleados iban a dejar de cobrar. Por eso, ahora, pretenden que se mantenga es 1,5 por ciento más el porcentual de inflación de enero que acaba de informar el INDEC.
ESCENARIO COMPLEJO
En medio de una discusión que sigue abierta, lo que parece claro es que la propuesta que finalmente se redondee será solo para febrero. En marzo se reabrirá otra discusión.
Esta idea va en sintonía con la necesidad del gobierno provincial de que las clases comiencen en tiempo y forma el 2 de marzo.
Ante la posibilidad de que la Provincia no pueda ofertar el porcentaje que están reclamando los gremios, comenzaron a evaluarse distintas alternativas, según trascendió en distintas fuentes.
Se buscaría, a través de mecanismos indirectos, terminar subiendo los sueldos para un universo amplio de trabajadores.
En el caso de los estatales, se habla de un pedido concreto para que los auxiliares de Educación, uno de los sectores con sueldos más bajos en la administración pública, reciban alguna bonificación no remunerativa.
En el menú de posibilidades asoma un viejo pedido de los sindicatos: la recategorización. Esto es, que al menos se disponga el ascenso de una categoría. Si bien la diferencia entre uno y otro peldaño del escalafón no es tan significativa, implica una diferencia salarial. Este pedido viene siendo empujado desde hace largos meses por la dirigencia de la Fegeppba.
Otro de los reclamos que quizás termine formando parte de la propuesta es la de la instrumentación de ascensos por concursos, una modalidad que, con tibieza, comenzó a aplicarse en algunas reparticiones.
Existen otros planteos de larga data, como por ejemplo, el pase a planta permanente de personal precarizado. Uno de los sectores apuntados es el de los becarios del área de Salud que fueron vinculados a la Provincia en la época de la pandemia. Se trata de alrededor de 1.000 agentes.
En el caso de los docentes también existen reclamos laborales más allá de lo estrictamente salarial que formarían parte de un eventual acuerdo.
Así, contra reloj, el Gobierno provincial intenta cerrar el acuerdo con los sindicatos antes de llamar formalmente a paritarias. Si se avanza en un entendimiento, la convocatoria a la negociación formal sería para mañana.
El apuro oficial tiene que ver con la mencionada intención de que las clases comiencen sin conflictos. Pero también, con que en pocos días más arranca el proceso de liquidación de haberes y la administración Kicillof pretende tener el acuerdo cerrado.
Hay otra salida en danza. Si no hay acuerdo, la Provincia podría liquidar el aumento que oferte por decreto. Es una alternativa que no entusiasma a los funcionarios y que además tampoco garantizaría la ausencia de un conflicto en el arranque del ciclo lectivo.
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