Plata no, “tropas” sí: la propuesta de Milei
Edición Impresa | 20 de Febrero de 2026 | 01:14
En la reunión inaugural de la “Junta de Paz” impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, Javier Milei definió el lugar que ocupará Argentina en la nueva arquitectura internacional para Gaza: no habrá aporte de dinero, pero sí disponibilidad de “cascos blancos” para una eventual fuerza de estabilización.
“Ponemos a disposición la colaboración de nuestros cascos blancos”, afirmó el mandatario argentino ante líderes de decenas de países reunidos en el Instituto de Paz de Washington. La frase marcó el posicionamiento argentino en un encuentro donde el eje estuvo puesto en el financiamiento y el despliegue internacional para el alto el fuego entre Israel y Hamás.
La diferencia quedó expuesta desde el inicio. Trump anunció una contribución inicial de 10.000 millones de dólares para sostener la iniciativa, mientras países árabes confirmaron el envío de “tropas de paz” y fuerzas policiales.
Indonesia asumirá el rol de comandante adjunto de la fuerza liderada por Estados Unidos y Marruecos comprometió militares y policías para entrenar un nuevo cuerpo de seguridad en la Franja. En ese contexto, Argentina optó por ofrecer experiencia operativa, pero sin anunciar aportes financieros.
“Nuestra trayectoria en operaciones de paz es un capital probado que ponemos al servicio de la fuerza de estabilización”, sostuvo Milei.
El Gobierno fundamenta su propuesta en antecedentes concretos: la participación argentina en operaciones bajo bandera de la ONU, como en la ex Yugoslavia durante los años noventa o en Haití.
La apelación a esa tradición busca mostrar continuidad institucional en materia de política exterior, aunque el marco actual —una iniciativa liderada por Estados Unidos y no por Naciones Unidas— introduce diferencias relevantes. Más allá del componente operativo, el gesto tiene una lectura política.
Milei reforzó su alineamiento con Trump al destacar que “la paz duradera no se construye sobre consensos que ceden en lo fundamental” y al elogiar el liderazgo del mandatario estadounidense.
“Creemos en una diplomacia que asume riesgos para alcanzar la paz”, afirmó.
Así, Argentina se posiciona como socio político activo del esquema impulsado por Washington, pero con un compromiso medido en términos presupuestarios: presencia sobre el terreno antes que aporte económico.
En una iniciativa que aspira a ir más allá de Gaza —según adelantó el propio Trump—, el Gobierno eligió ofrecer capital humano y experiencia en operaciones de paz. Plata no. “Tropas”, sí.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE