Ecuatorianos en La Plata: una comunidad que continúa creciendo
Edición Impresa | 24 de Febrero de 2026 | 01:50
Según el último análisis socio demográfico del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas, publicado a fines del año pasado, en 2024 los estudiantes de Ecuador crecieron un 19 por ciento respecto al 2023, conformando la comunidad extranjera más numerosa en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) con casi el 40 por ciento.
La cifra exhibe diferentes realidades que confluyen en la Ciudad: la primera de ellas es que la UNLP alberga diferentes nacionalidades en sus aulas (40 países diferentes, como Angola, Francia o Corea del Norte, por nombrar algunas); la segunda, es que año a año, se hace más vasta la comunidad ecuatoriana estudiantil.
Damián Pillalazo nació en Cuencua, una ciudad de montañas ubicada al sur de Ecuador. En 2022 decidió cruzar los 5.500 kilómetros que separan su lugar de origen con La Plata, para “continuar y profundizar su formación académica”, dijo a EL DIA. Hoy, está en quinto año de la carrera de Arquitectura y se convirtió en referente de la Colectividad Ecuatoriana en La Plata. “Este territorio se ha convertido no solo en un espacio de estudio y trabajo, sino también en un lugar donde se fueron construyendo vínculos, proyectos y sentido de pertenencia”, expresó.
Jimmy Cabaniñña tiene 23 años, vive en la Ciudad y migró por “el prestigio internacional y la ausencia de exámenes de admisión en la carrera de Medicina”, contó a EL DIA. Para subsistir, recibe dinero de su familia y en ocasiones trabaja como mozo. Aunque se adaptó rápido, dijo: “La comida y las costumbres son muy distintas. Igualmente, acá, me han acogido muy bien. Me siento como en casa”.
Crecimiento y varios por qué
Tan solo basta con ver el arribo de estudiantes ecuatorianos durante los últimos años, con la pandemia como punto de inflexión: según datos del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP, en 2019 migraron de Ecuador a la Ciudad 275 estudiantes pero, en 2021, ese número escaló a 931. En 2022, fueron 1.673; en 2023, 2736 y en 2024, 3.258.
Aún con la depresión del 2025 donde -según datos de la UNLP al que pudo acceder este diario- la cantidad de ingresantes fue de 1.182, es insoslayable la presencia ecuatoriana en la Ciudad.
Aunque hay personas que migraron por causas coyunturales, el gran aluvión es de estudiantes. ¿Por qué abandonar la tierra natal, viajar miles de kilómetros y asentarse en una tierra diferente? Los factores son muchos: la gratuidad de la universidad local, la excelencia académica conocida globalmente y la oferta amplia. Estos motivos lo destacan las empresas de turismo educativo en Ecuador: ofrecen asesoramiento y promocionan paquetes para “estudiar gratis en Argentina”. Además, la UNLP es uno de los principales destinos porque no tiene examen obligatorio ni el Ciclo Común Básico, propio de la UBA.
Otro factor a analizar es el costo de vida en Argentina que, en Ecuador puede llegar a valer hasta 6.000 o 7.000 dólares por semestre. En tanto, mientras algunos aseguran que después de graduarse, revalidarán el título en su tierra natal, también están quienes piensan asentarse. Pillalazo, en este sentido, relató: “Dentro de la comunidad ecuatoriana no existe una posición única. Las trayectorias posteriores a la graduación son diversas y responden a decisiones individuales. Algunos vuelven y otros se insertan laboralmente y tienen familias”.
Características y el después
“La Colectividad Ecuatoriana en la Ciudad es diversa, activa y se encuentra en constante crecimiento. El espacio organizativo está integrando por referentes culturales, artistas, emprendedores y estudiantes”, detalló Pillalazo y agregó: “Actualmente, alrededor de cincuenta personas participan activamente en las actividades, ya sea desde el arte, la gastronomía o el acompañamiento organizativo”.
La mayoría son estudiantes, trabajadores y emprendedores que eligieron Argentina para formarse, desarrollarse y tener un futuro. No obstante, este número varía según los encuentros. En cuanto a la edad, las personas que participan de las actividades oscilan entre 18 y 35 años.
En tanto a qué sucederá después de recibirse -motivo principal de la mayoría de los migrantes- Cabanilla expresó: “No me disgustaría quedarme o volver a Ecuador. No lo decidí todavía”.
El entretejido de la comunidad se construye principalmente en redes sociales, donde los referentes publican la agenda de actividades, difusión de emprendimientos e información relevante para los migrantes. La colectividad no cuenta con un espacio físico -todavía-, por lo que las reuniones son en domicilios privados.
El otro, las raices y la plata
La Colectividad Ecuatoriana busca, en gran parte, generar una conexión con la platense y con otras migrantes. Aunque “existe un choque cultural al principio, en La Plata conviven muchas nacionalidades. La adaptación es personal”, dijo Pillalazo. “Hacemos eventos abiertos, pensados para el intercambio” dijo y sumó: “Tenemos vínculos con otras latinoamericanas, como la colombiana, venezolana, brasileña, peruana, paraguaya y boliviana”.
¿Prevalecen las raíces? Si es así, ¿cómo? A las preguntas, el referente ecuatoriano definió la música, la danza, la gastronomía y la cultura como “puentes afectivos al país de origen” y las destacó como imprescindibles.
Y La Plata, ¿qué significa? Pillalazo concluyó: “Es donde estudiamos, trabajamos y construimos relaciones cotidianas. Hay un profundo sentido de pertenencia, cuidado y agradecimiento. La Plata es hogar”.
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