“Fergie” y los mails que la unen al abusador Epstein
Edición Impresa | 3 de Febrero de 2026 | 03:10
La publicación de nuevos documentos judiciales en Estados Unidos volvió a sacudir a la realeza británica y a reavivar el escándalo en torno a Jeffrey Epstein.
Entre los millones de páginas divulgadas por el Departamento de Justicia aparecen correos electrónicos enviados por Sarah Ferguson, exesposa del príncipe Andrés, en los que se refiere al financista estadounidense -condenado por delitos sexuales- con una cercanía que hoy resulta tan llamativa como incómoda.
En los mensajes, fechados entre 2009 y 2010, Ferguson, conocida como “Fergie”, describe a Epstein como una “leyenda” y llega a agradecerle por ser “el hermano que siempre he deseado tener”.
En uno de los correos, incluso, le expresa su gratitud por elogios realizados delante de sus hijas y destaca su “generosidad y amabilidad”.
Estas comunicaciones se produjeron después de que Epstein hubiera sido condenado en 2008 por explotación sexual de menores, un dato que vuelve aún más perturbador el tono afectuoso de los intercambios.
TAMBIÉN LE PIDIÓ DINERO
La relación no se limitaba a halagos. En otro correo, Ferguson le solicita de manera directa ayuda económica urgente para pagar el alquiler, pidiéndole unas 20.000 libras (27.400 dólares).
En mensajes posteriores, el lenguaje se vuelve todavía más desmedido, con expresiones de cariño extremo e incluso bromas sobre matrimonio (“cásate conmigo” le llegó a escribir), lo que refuerza la imagen de una relación cercana y sostenida en el tiempo.
Los documentos también incluyen referencias polémicas a las hijas de la pareja, las princesas Beatriz y Eugenia. En un correo de 2010, Ferguson escribió un comentario crudo sobre la vida privada de Eugenia, entonces de 19 años, un pasaje que generó fuertes críticas tras hacerse público.
EL ESCÁNDALO DE ANDRÉS
Estas revelaciones vuelven a poner en el centro de la escena al príncipe Andrés, quien mantuvo durante años una estrecha amistad con Epstein y terminó apartado de la vida pública.
El rey Carlos III le retiró formalmente sus títulos en 2024, en medio de las acusaciones de abuso sexual vinculadas al entorno del financista. Sarah Ferguson también fue despojada de sus honores reales, y ambos se vieron obligados a abandonar la residencia que compartían cerca del castillo de Windsor.
Aunque Ferguson no está acusada de delitos, la difusión de estos mails profundiza el daño reputacional y deja al descubierto la naturalidad con la que figuras del entorno real se relacionaban con Epstein incluso después de su condena. A casi seis años de su muerte en prisión, el caso sigue revelando conexiones incómodas y recordando hasta qué punto el escándalo atravesó a las más altas esferas del poder.
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