El Gobierno monta una oficina para desmentir fake news u operaciones

El área dependerá de Presidencia y estará coordinada por funcionarios cercanos al círculo estratégico del presidente

El Gobierno nacional oficializó la creación de la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, un organismo diseñado para desmentir noticias que el oficialismo considera falsas y denunciar lo que define como operaciones mediáticas. La iniciativa fue impulsada directamente por el presidente Javier Milei y se presenta como una herramienta permanente de reacción comunicacional frente a la agenda pública.

Según el comunicado difundido por la Presidencia, la nueva estructura fue creada para “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia operaciones de los medios y de la casta política”. En la Casa Rosada explicaron que todos los ministerios estarán habilitados para enviar casos al área, que evaluará y emitirá respuestas institucionales desde una cuenta oficial.

El lanzamiento se inscribe en un contexto de fuerte confrontación discursiva entre el Gobierno y sectores del periodismo, con acusaciones recurrentes del Presidente sobre presuntas campañas de desinformación contra su gestión.

Estructura y conducción

La Oficina de Respuesta Oficial funcionará dentro de la Dirección General de Comunicación Digital de la Presidencia. El área estará coordinada por Juan Pablo Carreira, funcionario cercano al asesor presidencial Santiago Caputo, uno de los estrategas políticos más influyentes del oficialismo.

Fuentes de la Jefatura de Gabinete indicaron que el vocero presidencial Manuel Adorni y su secretario de Prensa, Javier Lanari, tendrán un rol de supervisión sobre el funcionamiento del organismo. Según esas fuentes, no se prevé la contratación de nuevo personal: el equipo será el mismo que actualmente administra la cuenta OPRA (Oficina del Presidente de la República Argentina), desde donde ya se difunden comunicados y posicionamientos oficiales.

Desde el entorno presidencial remarcan que la intención es concentrar la respuesta comunicacional del Estado en un único canal identificable, con estética y lenguaje propios, que actúe con rapidez frente a versiones que el Gobierno considere incorrectas.

Un esquema inspirado en la “rapid response” de Trump

Dentro del oficialismo reconocen que el diseño de la oficina se inspira en modelos internacionales de comunicación política, en particular en la estrategia de “rapid response” utilizada por la Casa Blanca durante la presidencia de Donald Trump.

Durante su gestión, el equipo digital de Trump desarrolló cuentas oficiales dedicadas a monitorear medios y redes sociales para contestar en tiempo real informaciones críticas, reforzar la agenda presidencial y marcar públicamente lo que consideraba errores o tergiversaciones. La lógica era convertir la respuesta gubernamental en un producto comunicacional propio, con identidad visual fuerte y circulación directa en redes.

La comparación también aparece en el plano estético: la versión estadounidense utilizaba un logo rojo con la Casa Blanca estilizada; la oficina argentina adoptó un diseño bordó con la Casa Rosada como emblema. En ambos casos, el objetivo es construir una marca reconocible asociada a la voz oficial del Ejecutivo.

Funcionamiento y primeras intervenciones

Tras su anuncio, la Oficina de Respuesta Oficial publicó sus primeras intervenciones dirigidas a medios y dirigentes políticos. El esquema previsto es que opere de manera permanente, con monitoreo de noticias y publicaciones en redes, y que emita réplicas públicas cuando el Gobierno entienda que circula información falsa o incompleta.

“Todos los ministerios están avisados para enviar las fake news que detecten sobre sus áreas”, señalaron fuentes oficiales. El área actuará como un concentrador de denuncias internas y como un emisor centralizado de la postura gubernamental.

Funcionarios del gabinete respaldaron la iniciativa en redes sociales y la definieron como una herramienta para “ordenar la comunicación” y defender la gestión frente a lo que consideran campañas de desinformación.

Antecedentes locales y debate público

La creación de la oficina reavivó comparaciones con experiencias argentinas previas vinculadas al monitoreo de medios y plataformas digitales. Algunos sectores opositores la asociaron con organismos impulsados por gobiernos anteriores para observar la circulación de información, mientras que desde la Casa Rosada sostienen que se trata de un instrumento estrictamente comunicacional, sin funciones regulatorias.

El nuevo organismo aparece en un escenario donde la disputa política se traslada cada vez más a redes sociales y donde los gobiernos buscan mecanismos de respuesta directa sin intermediación periodística. En ese marco, la Oficina de Respuesta Oficial se presenta como una pieza clave de la arquitectura comunicacional libertaria: una estructura pensada para intervenir en tiempo real en la conversación pública, fijar posición y disputar el relato político en el ecosistema digital.

Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina

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