Eusebio Poncela pasaba largas temporadas en La Plata
Edición Impresa | 1 de Marzo de 2026 | 23:28
En una muy fría y ya avanzada noche de fines de julio de 1998, tres periodistas de este diario tomaban café en una de las pocas mesas de La París que a esa hora todavía quedaban ocupadas; a tres metros, lo mismo hacían dos mujeres y un hombre que charlaban animadamente.
Uno de los escribas comentó lo “muy parecido” que al célebre actor español Eusebio Poncela le resultaba aquel hombre. Los otros dos, disimuladamente, lo miraron con atención y también creyeron ver muchísima similitud con el consagrado artista madrileño.
Cuando nuestros colegas se levantaron de la mesa para irse de la confitería, pasaron cerca de aquella mesa y al escuchar que el “tipo” hablaba con un indisimulable acento que denunciaba su procedencia hispánica, uno de ellos de pronto se detuvo y con todo respeto, pero sin más, le preguntó: “¿vos sos Poncela? Y para su enorme sorpresa la respuesta resultó afirmativa. De inmediato sobrevino el pedido para hacer una nota.
“Miren; no ahora. Tal vez en otro momento; quién sabe; llegué hace unos días y me voy a quedar algunos meses, y si nos volvemos a encontrar aquí mismo, a donde suelo venir a distintas horas, veríamos”.
La respuesta de quien falleciera el año pasado en Madrid poco antes de cumplir ochenta años, fue tan amable como tajante e imprecisa. Pero reflejaba cabalmente la inimitable personalidad de esta conocida figura del teatro, cine y televisión de España y de otros países, incluido, desde luego, el nuestro.
Pero no hubo reencuentro con Poncela, quien en aquella oportunidad explícitamente había evitado decir en qué lugar de la Ciudad vivía.
ENTREVISTADO
Recién en mayo de 2004 el actor platense y colaborador periodístico de EL DIA, Ricardo “El Mono” Ibarlín, con quien Poncela había tomado contacto por temas de la profesión artística que compartían, lo convenció para hacer una nota para nuestro diario.
Una de las condiciones que había puesto para dar la entrevista fue el no revelar que todas las veces que venía a nuestra ciudad vivía en un departamento de la zona de 5 y 51, y así se hizo.
En el reportaje se limitó a decir que se alojaba en un edificio céntrico de estilo art-decó, que pertenecía a Florencia, una amiga “que integra ‘una mafia’ -lo dijo riendo- junto a otros platenses de quienes recibo energía positiva”.
Destacó en varios pasajes de la charla que le encantaba La Plata, “producto de una conexión muy profunda que no puedo describir”.
En esa ocasión su aliento tenía un fuerte olor a antiséptico bucal; “esto es gracias a un querido, también, odontólogo platense. Por él estoy recuperando la posibilidad de reírme y comer sin problemas”, explicó.
También puso de relieve que nuestra ciudad le recordaba al barrio madrileño de su infancia, en el que nació el 15 de septiembre de 1945. “Me lo recuerda por sus casas bajas y sus árboles”, y agregó que La Plata “es un refugio para mí. La gente no sabe quién soy, y si sabe, un saludo, una sonrisa. Nadie me detiene, ni me jode”.
Y aclaró que con esa entrevista hacía una excepción porque “cuando doy un reportaje, éstos tienen que ver con la promoción de algo que estoy haciendo. No doy notas nunca. Luego, no me reconozco en ellas. Además, parecería que eso está ligado con la fama. Soy fóbico a la fama. Prefiero ser invisible cual niño pequeño”.
Al lugar de la nota llegó solo y a pie y se fue de la misma manera porque aseguraba que caminar por las calles platenses “es un deleite, es como un andar metafísico entre mi pasado y mi presente”.
VIDEOCLIP CON ESTELARES
En septiembre de 2012, Eusebio Poncela dirigió y protagonizó con el grupo musical platense Estelares, en distintas locaciones de nuestra ciudad, un videoclip sobre el tema de la banda denominado “Rimbaud”.
El español, además de actor, era director de cine y teatro, pintor, guionista y productor.
Cuando se lo buscó para el videoclip, el ibérico aceptó gustoso y de inmediato, sin preguntar siquiera cuánto se le abonaría por esa labor, se preparó con entusiasmo. Y una vez que fueron determinadas las locaciones para el rodaje, analizó a fondo en qué horario convenía llevar a cabo las filmaciones en cada uno de esos sitios.
El hombre se había graduado en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD) de Madrid y comenzó su carrera teatral a mediados de la década de los años sesentas.
El gran éxito de popularidad le llegó con su papel de Carlos Deza en las series televisivas “Los gozos y las sombras” y en “Las aventuras de Pepe Carvalho”, producción inspirada en las novelas policíacas de Manuel Vázquez Montalbán.
Además, protagonizó varias películas con grandes directores cinematográficos como Carlos Saura, Pedro Almodóvar e Imanol Uribe, entre otros.
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