VIDEO. Convivencia forzada: crecen las quejas vecinales por la “Zona Roja”
Edición Impresa | 10 de Marzo de 2026 | 02:40
Hace más de 15 años que vecinos del barrio El Mondongo conviven con la denominada “Zona Roja” de la Ciudad, una situación que con el paso del tiempo generó reiteradas denuncias por episodios de violencia, venta de drogas y distintos hechos de inseguridad.
Aunque el reclamo no es nuevo, en las últimas semanas volvió a tomar fuerza entre frentistas que aseguran que la situación se mantiene sin cambios y que, en algunos momentos, incluso se agrava. “Están acá, venden droga a la vista de todo el mundo, se pelean y pasan esas cosas que todo el mundo sabe”, admitió Daniela, empleada de comercio, al describir escenas que forman parte de la rutina cotidiana en el barrio.
El conflicto, incluso, tuvo distintos capítulos institucionales en los últimos años. Desde la Asamblea Vecinal del barrio El Mondongo, su presidente, Daniel Dominguez, aseguró que ya se realizaron numerosas presentaciones ante la Municipalidad y organismos provinciales para reclamar medidas.
“Están acá, venden droga a la vista de todo el mundo, se pelean y pasan esas cosas que todo el mundo sabe”
Daniela Empleada de comercio
Uno de esos pedidos quedó plasmado en un documento entregado en julio de 2024, en el que los vecinos enumeraron una serie de reclamos vinculados a la seguridad en el barrio. Entre los puntos, solicitaron operativos nocturnos, instalación de cámaras de vigilancia, controles a comercios que venden alcohol durante toda la noche y más patrullajes policiales.
Asimismo, el escrito advierte sobre distintos hechos delictivos y asegura haber registrado más de 500 patentes de vehículos que - según sostienen - ingresan a la zona para comprar estupefacientes.
“Las mujeres laburan y no molestan. No generan problemas para nada. Están todo el día y las ves siempre”
Emiliano Vecino de Plaza Mathew
No obstante, en 2025, la Justicia anuló el decreto municipal que buscaba trasladar la actividad al Paseo del Bosque, una medida que había sido cuestionada por organizaciones travestis y trans. Desde entonces, el debate sobre cómo resolver la situación continúa sin definiciones concretas.
“La zona roja está igual o peor que hace 10 años. Seguimos exigiendo que se traslade, como quedó pedido al Concejo Deliberante en su momento con más de 15.000 firmas. Pero parece que fuéramos una parte de la ciudad que no exite”, remarcó Daniel Dominguez, quien además se refirió a la situación como “muy agotadora”.
Sin embargo, entre quienes viven en la zona también aparecen miradas matizadas. Algunos residentes diferencian entre la presencia de las trabajadoras sexuales y otros conflictos que se desarrollan alrededor de la noche. “Las mujeres laburan y no molestan. No generan problemas para nada. Están todo el día y las ves siempre”, señaló Emiliano frentista de Plaza Matheu. Y agregó: “A la noche es un poco más jodido. Aveces hay gritos y peleas”.
Para muchos, el principal problema no está ligado únicamente a la prostitución sino a lo que ocurre alrededor. “Parece como que vivimos en una emergencia que en otros barrios no se nota tanto. Hay momentos en que se calma, pero ahora está volviendo todo”, agregó otro frentista.
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