“Me enamoré de la pareja de mi hermano, ellos se divorciaron y hoy somos pareja”

Mario y Sofía, nombres ficticios de dos vecinos de la Ciudad, eran cuñados, pero hoy son pareja. Viven juntos y los hijos de cada uno también conviven algunos días con ellos. Un ejemplo más de ser una familia ensamblada

Edición Impresa

En este artículo se llamarán Mario y Sofía aunque en la vida real sus DNIs exhiben otro nombre. Este cronista pudo acceder a la historia real por el testimonio de Mario, quien hoy está felizmente casado con Sofía pero -y acá radica lo jugoso del relato- no siempre fue así. Antes también eran familia pero la relación apenas significaba un almuerzo dominical: eran cuñados.

“A mi siempre me pareció una mujer hermosa pero era la esposa de mi hermano y para mí tenía bigote”, contó entre risas Mario a este diario y agregó: “Los tres nos conocimos a los 25 años, en un viaje al sur. Yo estaba con mi hermano, al que le llevo apenas 1 año y ella con sus amigas. Casualmente ellas eran también de La Plata, como nosotros. Y te soy sincero, Sofía me llamó la atención enseguida pero mi hermano era el más fachero de los dos”.

 

“A mi siempre me pareció una mujer hermosa pero era la esposa de mi hermano”

 

En un abrir y cerrar de ojos, el tiempo hizo lo suyo: el hermano de Mario comenzó a noviar con Sofía y al año, ella quedó embarazada. Según relató Mario, fue un balde de agua fría para ellos: “No estaban preparados para nada de eso. Los agarró jóvenes y estudiando. Se tuvieron que ir a vivir juntos. Se amaban eh, pero todavía no sé si estaban listos para ese paso”, señaló.

A los tumbos, recordó Mario, ellos estuvieron 18 años juntos, pudieron recibirse y tuvieron otros dos hijos. “Yo pensé que eran felices pero mi hermano un día vino y me dijo, me quiero separar. Y fue todo muy rápido, a los tres meses ya habían firmado el divorcio y listo. Quedó todo bien, eh. La seguimos viendo los fines de semana, aunque cada vez menos”. detalló el vecino protagonista.

“¿Y vos qué hiciste mientras?”, preguntó este cronista, entonces.

“Mi vida”, respondió y explicó: “Me casé dos veces, me divorcié, y tengo tres hijos, hoy adultos”.

Hastá acá, una historia familiar de lo más convencional. Pero, la triada crisis-oportunidad-acción sucedió.

Mario, que se había creado una cuenta en una app de citas (“estaba aburrido y con ganas de conocer gente, tengo 52 años y me siento joven”, explicó), una noche “estaba ‘scrolleando’ y me la crucé a Sofía. Dudé dos minutos pero puse ‘like’ y ocurrió: ‘Match’”, rememoró.

Entonces, según contó él, fue ella quien le mandó un mensaje por WhatsApp. Ya habían utilizado esa vía para otras cosas habituales de familia pero esta vez fue diferente. “Recuerdo que me escribió: ‘¿Nos dejamos de joder y nos vemos?’”.

 

Mario y Sofía son pareja hace dos años. Viven juntos, y sus hijos pasan algunos días con ellos

 

Mario dijo que sí y la primera cita de cuñados divorciados devenidos en un hombre y una mujer con ganas de relacionarse sexo afectivamente fue en un bar de La Plata, en el barrio Meridiano V.

“Todos nosotros somos de City Bell pero elegí algo alejado porque todavía no le había contado a nadie. Quizás no pasaba nada pero por las dudas, para estar más tranquilos”.

Y, aunque no le agradan para nada las comparaciones, Mario mismo confirmó que la historia se desarrolló vertiginosamente, como la de su hermano.

El primer escollo fue dar explicaciones a la familia. El paso inicial fue dialogar con su hermano. “La charla duró dos minutos. Él está felizmente casado con otra mujer y, aunque ese no fuera el caso, él me hubiese dado luz verde porque es un buen tipo: desapegado y comprensivo”, relató Mario y añadió: “Lo más difícil fueron nuestros hijos. Los míos y los de ella. Al principio hubo mucha tensión. Duró unos meses. Hoy, hacemos chistes”.

Mario y Sofía están hace dos años que son pareja. Viven juntos, y sus hijos -los de cada uno, adultos jóvenes hoy- pasan algunos días con ellos.

En cuanto al hermano de Mario, ex marido de Sofía, también comparte almuerzos con ellos.

En definitiva, todos son parte de lo que se conoce como familia ensamblada.

“Somos felices. Sí, tenemos roces y a veces el pasado asusta un poco. Pero el diálogo sincero, el mostrarse vulnerable y saber que el otro también te quiere, alcanza”, cerró Mario.

historia real
amor
pareja de mi hermano
divorciaron
somos pareja

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE