Denuncian abuso policial en un operativo en Tolosa

Lo expuso un comerciante de 35 años, que acudió a la sede de Asuntos Internos y de la fiscalía en turno para contar detalles del caso

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Un comerciante platense de 35 años denunció que tres efectivos de la Policía Motorizada (dos hombres y una mujer) lo interceptaron en la noche del domingo, en Tolosa, cuando circulaba en su auto importado para identificarlo y requisarlo.

Según contó en la tarde de ayer a EL DIA Emiliano Mauro Yalet, quien se presentó como el damnificado, durante el procedimiento “me prepotearon, se negaron a identificarse y me sustrajeron pertenencias del interior de mi auto”, un Mercedes Benz C200 de color negro.

Indignado por lo sucedido y, el gaste que sufrió, no lo dudo ni un instante. “Ya radiqué la denuncia sobre lo sucedido ante el área de Asuntos Internos de la Policía bonaerense y en la UFI Nº 1 de La Plata”, que está de turno. Y aclaró que “lo hice con la única finalidad de que este comportamiento policial no quede impune. No busco ningún otro tipo de reparación”.

“BAJATE DEL AUTO”

Consultado sobre cómo fue la secuencia del violento episodio, Yalet relató que “fue a las 11 de la noche en la calle 528 entre 117 y 118, por donde circulaba en mi vehículo. Justo veo pasar por la cuadra a estos tres policías en sus respectivas motocicletas, pero lo que nunca imagine era lo que venía después”.

Una vez que fue conminado a detener la marcha de su Mercedes Benz, al grito de “bajate del auto”, reparó en las primeras circunstancias inusuales, que llamaron su atención.

En tal sentido, sostuvo que “dos de las tres motos policiales no tenían puesta la patente. Y si bien los tres efectivos vestían el uniforme de la fuerza, uno de ellos, el que comandaba al grupo, tenía puesto un pasamontaña y solo se le veían los ojos”.

Luego recordó que “me identificaron y me pidieron la documentación también del coche. Pero me dijeron que tenían que requisarlo y como quise filmar con mi celular lo que estaban haciendo, se pusieron nerviosos, me pechearon y me ordenaron que no lo hiciera”.

Explicó que “lo que pasa es que era todo muy raro, porque me obligaron a parar sin que haya cometido una maniobra sospechosa ni tampoco circulaba a una velocidad excesiva, como para que pensaran que quizá podía estar escapando de alguna situación que me comprometía”.

“Al contrario, lo sospechoso era que no quisieron decirme para qué dependencia de la Policía trabajan, ni por qué hicieron ese procedimiento”, añadió.

Paralelamente, Yalet reprochó que “revisaron todo el auto y me hicieron un desastre, porque quedó todo desordenado y hasta provocaron una falla en el sistema eléctrico del coche, al tocar el sector donde había cables y fusibles”.

“Encima -continuó sin disimular su fastidio- me robaron 20.000 pesos y más tarde, cuando llegué a mi casa, comprobé que ya no tenía tampoco las llaves de la vivienda y la tarjeta verde del auto. Todo estaba en el habitáculo”.

Otra irregularidad que ventiló, es que “comenzaron a requisarme el coche sin la presencia de un testigo. Y recién minutos después hicieron frenar al conductor de una camioneta Toyota Hilux, para que cumpla con ese rol”.

“Como no encontraron nada raro, dejaron ir al testigo y ellos enseguida se fueron. Llamé al 911 para avisar sobre el episodio y decidí seguir en el auto a las motocicletas de los policías, para lo cual tomé por calle 117 hacia la avenida 32. Pero la mujer policía se separó enseguida de sus compañeros, a quienes seguí hasta Diagonal 74 y 36, donde se subieron a la vereda y uno de ellos me amenazó”, concluyó.

 

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