Rodeado de ministros y con una presencia que habla de una tregua

Estuvo el asesor Santiago Caputo acompañando al funcionario, que también volvió a recibir el apoyo de Karina MIlei

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En la conferencia de prensa de ayer, Manuel Adorni mostró una mezcla de nervios y altanería. Era previsible que todas las preguntas de los periodistas acreditados fueran sobre sus bienes sin declarar, por los que la Justicia ya lo investiga, y por el viaje a Punta del Este en avión privado. Empezó sereno, pero terminó visiblemente ofuscado y reclamando a los periodistas que le pidieran disculpas.

“Hay denuncias penales de por medio. Si doy detalles, voy a interferir en esas causas. Vivo en Caballito y el resto de las propiedades en los diferentes barrios de la Ciudad lo deben cotejar con mi declaración jurada. Todo está declarado”, afirmó el ministro coordinador durante su intervención.

 

S. Caputo firmó el domingo una tregua con el ala karinista (habrá que ver cuánto dura)

 

Duró 29 minutos, de los cuales 19 fue de exposición en los que intentó dirigir la conversación a anuncios de gestión. Como el envío de 60 pliegos para cubrir vacantes en la Justicia federal, la agenda legislativa (que ya había anunciado la semana pasada vía X), el aniversario del Golpe del 24 de marzo y la concesión del complejo turístico de Chapadmalal. En otro contexto, hubieran sido el título principal.

Adorni se fue enojado y a paso raudo, igual que el resto de los funcionarios que quisieron acompañarlo en señal de respaldo. “Sos apenas un periodista, no un juez. No tengo por qué responderte”, será la frase que quedará en la historia del momento que se vio ayer.

Dato: fue obvio que, una vez sorteados los periodistas que iban a preguntar, desde el Gobierno hicieron una suerte de búsqueda de tuits de esos nombres. Adorni tenía papeles en donde figuraban esas publicaciones. Tuvo cruces con alguno por ese tema. Una suerte de carpetazo.

PEDIDO DE DISCULPAS

“¿Te puedo pedir que te disculpes? Prácticamente todo lo que decís es falso”, le dijo a un periodista en un intercambio que duró tres minutos. El hombre de prensa había publicado que al gabinete no lo había respaldado en los últimos días.

En primera fila seguían con atención los pormenores de una conferencia atípica cinco de los nueve ministros nacionales: Luis Caputo (Economía), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Pablo Quirno (Cancillería), Mario Lugones (Salud), Federico Sturzenegger (Desregulación) y la secretaria Legal y Técnica María Ibarzábal. Al fondo lo escuchó de pie el presidente de Diputados, Martín Menem. A un costado, algo inusual: siguió la conferencia Santiago Caputo, el asesor con alta cuota de poder. Dicen las malas lenguas que le hizo una suerte de coucheo para enfrentar el momento.

Grandes ausentes en esa suerte de respaldo presencial al jefe de Gabinete: la secretaria general de Presidencia Karina Milei, su jefa política; Sandra Pettovello (Capital Humano) y Diego Santilli (Interior). Estos dos últimos sonaron como su posible reemplazo.

Pero, hay que decirlo, la hermana del Presidente compartió una foto con Adorni varias horas después. “Mi apoyo, intacto. Más allá de las operaciones del periodismo y la vieja política sé quién sos y de tu integridad“, escribió Karina en redes. El Presidente lo replicó. Lo mismo que un tuit de la Oficina de Respuesta Oficial que hablaba de “operetas” contra el jefe de Gabinete quien, se reitera, no explicó cómo pagó el polémico viaje a Uruguay y porqué no declaró su casa de Exaltación de la Cruz.

Conviene volver a lo de Caputo, el asesor. Desde el domingo firmó una tregua con el ala karinista (habrá que ver cuánto dura) y asesora a Adorni. Se reunió a solas con él antes de la conferencia y ayer entró silbando a la sala de periodistas de la Rosada. Parado al lado del secretario de Comunicación, Javier Lanari, no ocultó sonrisas y hasta alguna carcajada en los momentos más tensos de la exposición.

“CONTROL DE DAÑOS”

Desde la Casa Rosada dicen ahora que el Gobierno comenzará a transitar una etapa severa de “control de daños”. Una fase que incluye a un jefe de Gabinete activo y gestionando, mientras que el resto de los funcionarios tendrá un perfil público más bajo y limitará sus apariciones por los próximos días.

Así describió el clima que impera una voz libertaria. Producto de los acontecimientos que dominan la agenda pública, con la mira en el patrimonio del ministro coordinador y los viajes con su mujer, se intentará mostrar al cuestionado funcionario “funcionando”. Esto significa que continuará teniendo reuniones con otros ministros y referentes.

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