En conflicto de Acerías Berisso: cruce de denuncias en medio de la posible reapertura de la planta
| 28 de Marzo de 2026 | 17:05
La situación en Acerías Berisso sumó un nuevo capítulo sobre el cierre de esta semana, tras una audiencia virtual convocada por el Ministerio de Trabajo que terminó sin acuerdo y con fuertes cruces entre la empresa y los representantes de los trabajadores.
Del encuentro participaron directivos de la firma y delegados gremiales, en un clima marcado por acusaciones de persecución y hasta denuncias por amenazas. Sin embargo, ambas partes coincidieron en un punto central: la intención de reactivar la planta.
“Nosotros seguimos reclamando por los puestos de trabajo y lo que se nos adeuda. Ya pasaron más de seis meses”, sostuvo el delegado Carlos Lazarte, quien cuestionó la falta de avances concretos. “Nos dicen que no hay plata y que reclamemos por la vía legal”, agregó.
Según explicó, la empresa analiza una reapertura parcial con un grupo reducido de trabajadores para generar ingresos y afrontar las indemnizaciones de más de 40 despedidos. Sin embargo, desde el gremio consideran inviable esa alternativa.
“Plantean arrancar con siete personas. Es imposible. Con siete trabajadores no podés pagarle a 45, no dan los números”, afirmó Lazarte, dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica.
En esa línea, recordó un antecedente reciente: “En octubre intentaron reabrir con 12 personas y fracasó totalmente”.
Denuncias cruzadas y clima de conflicto
Desde el entorno del directorio, en cambio, aseguran que la intención es clara: reactivar la producción. “Mientras cierran empresas de industria pesada en Argentina, nosotros queremos abrir y no nos dejan”, señalaron fuentes vinculadas a la firma.
Además, acusaron a un sector de trabajadores de obstaculizar el proceso y de intimidar a ex empleados que estarían dispuestos a regresar. “Queremos poner en marcha la empresa, no se va a vaciar”, remarcaron.
Del lado de los despedidos, sin embargo, crece la desconfianza. Sospechan que la eventual reapertura podría encubrir un intento de retirar maquinaria de la planta.
“Ante el riesgo de vaciamiento, algunos compañeros nos acercamos al predio, pero no hay ningún bloqueo. Para que exista un bloqueo tiene que haber gente queriendo entrar, y eso nunca pasó”, sostuvo Lazarte, quien además rechazó las acusaciones de amenazas.
Denuncias por intimidación
El conflicto sumó un nuevo elemento tras la audiencia. Según el delegado, efectivos policiales realizaron consultas en el barrio sobre su domicilio, lo que interpretó como una maniobra intimidatoria.
“Compañeros y vecinos me dijeron que andaban preguntando por mí. Es una forma de asustar, pero no me intimida”, afirmó.
El caso de Acerías Berisso sigue sin resolución y con posiciones cada vez más enfrentadas. Mientras la empresa insiste en avanzar con la reapertura, los trabajadores reclaman garantías sobre los puestos laborales y el pago de las indemnizaciones adeudadas.
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