Tragedia en Santa Fe: cómo pasó la noche el asesino y el dolor en la despedida de Ian Cabrera

El caso del adolescente que mató a otro en una escuela de San Cristóbal causó una enorme conmoción en todo el país. Y aún persiste el dolor por la tragedia.

En ese marco se supo que el agresor, de 15 años y que no es imputable, pasó la noche en un lugar de resguardo junto a su madre. Luego esta mañana fue trasladado a un centro de alojamiento de menores de Santa Fe. 

Pese a la aprobación de la nueva Ley Penal Juvenil en marzo de 2026, el adolescente no podrá ser juzgado por un tribunal, debido a que el Artículo 52 determina un plazo de 180 días para su vigencia.

Por otro lado, familiares, amigos y vecinos de Ian Cabrera, el chico de 13 años que fue asesinado a tiros dentro de la Escuela Normal Mariano Moreno N°40 de la mencionada ciudad, le dan el último adiós en un emotivo y desolador velatorio, para luego realizar el traslado al cementerio.

Desde este martes temprano, la Asociación Mutual de San Cristóbal es el escenario donde toda una comunidad despide al menor que fue víctima de una balacera dentro de su escuela, institución a la que había ingresado hace tan solo pocos días como alumno de primer año de secundaria. Se espera que 10.30 el adolescente sea trasladado hasta el cementerio municipal, ubicado sobre la calle Piedras, entre La Paz y Oroño.

Desde la tarde del lunes, a tan solo horas del ataque sin precedentes, los vecinos se acercaron a la puerta de la escuela donde pegaron carteles con pedido de justicia para Ian, así como también colocaron velas alrededor de la institución, para continuar con el reclamo y alzar la voz del chico.

Anoche, marcha del dolor

Tal como se informó anoche hubo una profunda muestra de dolor y conmoción en San Cristóbal, donde vecinos y alumnos de la Escuela N° 40 “Mariano Moreno” se congregaron frente al establecimiento tras el brutal ataque que terminó con la vida de Cabrera.

La manifestación comenzó cerca de las 20, en un clima de absoluto respeto y silencio. Con velas encendidas y globos blancos, la comunidad se acercó al colegio para rendir homenaje a la víctima y acompañar a su familia en medio de una tragedia que golpeó a todos por igual. El impacto del hecho es profundo en una ciudad donde, según coinciden los propios vecinos, “todos se conocen”. Esa cercanía hizo que el dolor se sintiera aún más fuerte.

“Muy triste por todo lo que pasó, somos todos conocidos acá y lamentamos mucho”, expresó una mujer que tiene a su nieto asistiendo al nivel terciario del mismo establecimiento. Además, contó que conocía a Ian, lo que volvió aún más desgarradora la situación.

La escena, cargada de emoción, reflejó el desconcierto de toda una comunidad que intenta procesar lo ocurrido. El silencio predominó durante gran parte de la jornada, interrumpido solo por algunos abrazos y gestos de contención entre quienes se acercaron a compartir el duelo.

El crimen, ocurrido dentro del ámbito escolar, dejó una huella imborrable y reavivó la preocupación por la violencia entre jóvenes. Mientras avanza la investigación para esclarecer los detalles del ataque, en San Cristóbal el foco está puesto en el acompañamiento y en el pedido de justicia. La imagen de las velas encendidas frente a la escuela resume el sentimiento colectivo: dolor, incredulidad y la necesidad de unirse para atravesar uno de los momentos más difíciles que recuerde la localidad.

Qué dijo la defensa del asesino

La defensa del adolescente de 15 años acusado de disparar sostuvo que el menor se encontraba bajo tratamiento psicológico y había atravesado episodios de autolesiones previos al ataque.

Según se pudo saber, los abogados Néstor y Macarena Oroño indicaron además que el joven no había manifestado conductas violentas hacia terceros, en el marco de la causa en la que se lo acusa de matar a un compañero y herir a otros ocho.

El relato de los compañeros

Los amigos del alumno armado que mató a Ian Cabrera afirmaron que “nunca sufrió bullyng”. “Si no lo frenaban hubiera matado a más personas”, señalaron los allegados al agresor.

Afirmaron que el era “tranquilito” y no molestaba a nadie, al punto de que no se imaginaban de que podía hacer “esa tragedia”. “Nosotros estábamos en el colegio y el le pregunto a un compañero ´dónde quedaba el baño de hombre´ y cuando va al baño se escucha el primer estruendo”, relataron los chicos que al momento siguiente se dieron cuenta que se trataba de una escopeta y empezaron a correr.

Según lo que comentaron los chicos, la mamá del alumno armado sufría de abuso por el papá del menor, que además se drogaba. Por otro lado, el padrastro del chico también tenía problemas con las adicciones y la mamá hizo un intento de suicidio.

santa fe crimen escuela

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE