Ahora el Gobierno busca eliminar las PASO y modificar la Boleta Única

Además, quiere revisar el financiamiento de los partidos y coordinar el calendario electoral con las provincias

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El Gobierno nacional comenzó a delinear una reforma política que buscará aplicar a partir de las elecciones de 2027. Aunque el proyecto aún no fue presentado formalmente, el presidente Javier Milei adelantó durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso la intención de avanzar con cambios en el sistema electoral.

El paquete de reformas que se analiza en la Casa Rosada incluye modificaciones en la Boleta Única de Papel, cambios en los requisitos para competir en elecciones nacionales, una revisión del financiamiento partidario y el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). También se busca avanzar en una mayor coordinación del calendario electoral con las provincias.

Según explican cerca del oficialismo, la iniciativa apunta a reducir la fragmentación política y simplificar la oferta electoral, aunque también persigue un objetivo político: fortalecer el arrastre electoral del Presidente sobre las listas legislativas.

Boleta Única con opción de lista completa

Uno de los cambios centrales que evalúa el Gobierno es modificar el diseño de la Boleta Única de Papel para permitir que los votantes puedan optar por una lista completa.

El sistema en estudio permitiría marcar una sola opción para apoyar simultáneamente todas las candidaturas de un mismo espacio político en las distintas categorías en juego.

En el oficialismo consideran que ese mecanismo permitiría trasladar el peso electoral de la figura presidencial hacia las listas legislativas. De ese modo, se buscaría recrear el llamado “efecto arrastre” que generaban las listas sábana del sistema tradicional.

Según sostienen, la modificación podría beneficiar especialmente a las candidaturas a senadores y diputados nacionales, donde el oficialismo busca ampliar su representación parlamentaria.

Además, el Gobierno entiende que el actual diseño de la boleta única puede favorecer la dispersión del voto cuando los electores deben elegir cada categoría por separado.

Requisitos más estrictos para competir

Otro de los ejes del proyecto apunta a reducir la cantidad de candidatos que participan en las elecciones nacionales, con el objetivo de evitar boletas únicas demasiado extensas.

Entre las alternativas que se analizan figura endurecer las condiciones para presentar candidaturas presidenciales. Actualmente, una alianza electoral necesita contar con al menos un partido nacional con personería en cinco provincias para competir por la Presidencia.

La propuesta del oficialismo es elevar ese requisito a diez provincias, lo que elevaría la barrera de ingreso para fuerzas políticas pequeñas o emergentes.

También se estudia aumentar la cantidad de avales necesarios para oficializar candidaturas o partidos en cada distrito. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, hoy se requieren alrededor de cuatro mil firmas para validar una postulación.

El objetivo, según explican en el oficialismo, es ordenar la oferta electoral y evitar boletas con decenas de candidatos que puedan dificultar la votación.

Cambios en el financiamiento político

La reforma también contempla modificaciones en el sistema de financiamiento de los partidos y las campañas electorales.

Entre las opciones en análisis aparece la posibilidad de volver a habilitar aportes de empresas privadas, actualmente restringidos por la legislación vigente.

Desde el Gobierno sostienen que permitir ese tipo de financiamiento, bajo mecanismos de control y transparencia, podría reducir la dependencia de los partidos respecto de los recursos estatales.

El intento de unificar el calendario electoral

Otro capítulo de la estrategia oficial apunta a coordinar el calendario electoral con las provincias. La Casa Rosada busca que más distritos adopten la Boleta Única de Papel y que, en la medida de lo posible, unifiquen sus elecciones con los comicios nacionales.

El objetivo es evitar el desdoblamiento de elecciones provinciales y municipales, una práctica que se volvió frecuente en los últimos años y que suele responder a estrategias políticas de los gobernadores.

En 2023, la mayoría de las provincias decidió separar sus elecciones de las nacionales.

En ese contexto, dirigentes del oficialismo mantienen conversaciones con mandatarios provinciales para explorar la posibilidad de coordinar los calendarios. En esas gestiones participan, entre otros, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y otros referentes políticos cercanos al Gobierno.

Hasta ahora, el único gobernador que habría manifestado predisposición a avanzar en esa dirección es el chaqueño Leandro Zdero. Desde la oposición, sin embargo, anticipan que la mayoría de las provincias mantendrán sus comicios separados.

El debate por el futuro de las PASO

La eliminación de las PASO también forma parte de la discusión, aunque dentro del propio oficialismo admiten que no existe consenso pleno sobre ese punto.

Algunos sectores promueven directamente su eliminación, luego de la suspensión aprobada en 2025. Sin embargo, fuentes del Gobierno reconocen que actualmente no cuentan con los votos suficientes en el Congreso para avanzar con esa medida.

Como alternativa, se evalúa convertir las primarias en un mecanismo optativo en lugar de obligatorio.

De cualquier manera, el debate sobre su continuidad seguirá siendo uno de los ejes centrales de la reforma política que el Gobierno busca impulsar de cara a las elecciones de 2027.

 

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