El caso que durante años fue conocido como la “Silvina Luna platense” tuvo su desenlace judicial: la médica imputada por presunta mala praxis fue absuelta en un fallo que marcó un giro clave tras el desarrollo del juicio oral.
La decisión fue adoptada por la titular del Juzgado Correccional N°4 de La Plata, Claudia Grecco, quien dictó el veredicto absolutorio a favor de Andrea Viviana Soria, acusada por el delito de lesiones culposas en el marco de un tratamiento estético realizado en 2019.
El resultado no fue sorpresivo para quienes siguieron de cerca el debate. Días antes, la fiscal de juicio Viviana Arturi había decidido retirar la acusación al considerar que no se logró acreditar uno de los puntos centrales del expediente: que la sustancia utilizada -fenol o hidroxibenceno- fuera inapropiada para uso médico en el contexto en el que se aplicó.
Ese cambio de postura del Ministerio Público fue determinante. Sin acusación fiscal sostenida, el proceso quedó debilitado en su base y derivó en la absolución de la profesional, sin imposición de costas.
El caso se había iniciado a partir de la denuncia de la paciente Silvina Bravo, quien aseguró haber sido sometida a un procedimiento estético sin el debido consentimiento informado y haber sufrido, a partir de allí, una serie de complicaciones de salud. La causa tomó notoriedad pública por las similitudes que se trazaron con el caso de la modelo que perdió la vida, Silvina Luna, lo que instaló el tema en la agenda mediática.
Durante el juicio, esa hipótesis fue sostenida por la querella, representada por el abogado Dante Chirino, quien incluso en la instancia final solicitó una condena de un año y cuatro meses de prisión en suspenso, además de la inhabilitación para ejercer la medicina.
Sin embargo, el desarrollo del debate dejó al descubierto un escenario mucho más complejo. Uno de los ejes centrales giró en torno al uso del fenol, una sustancia cuestionada en determinados ámbitos, pero cuyo carácter inapropiado no logró ser probado de manera concluyente en el expediente.
En ese punto, las exposiciones de los especialistas resultaron clave. A lo largo de las audiencias se evidenció una fuerte división en la comunidad médica: mientras algunos peritos plantearon reparos sobre su utilización, otros sostuvieron que se trata de una sustancia habilitada, cuyo efecto depende de factores como la dosis y el contexto clínico.
En paralelo, la defensa de Soria -integrada por Juan Manuel De Rosa, Gerónimo García y Micaela Parra- sostuvo desde el inicio que la intervención se ajustó a la práctica médica adecuada, que la sustancia empleada está permitida y que no existieron lesiones atribuibles a su accionar.
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