Ataque en la escuela de Santa Fe: nuevos datos revelan cómo fue el crimen del alumno

En San Cristóbal todos se unieron en una emotiva procesión de despedida a Ian Cabrera, el joven de 13 años asesinado. En paralelo, la Justicia confirmó que el agresor escondió la escopeta dentro de su mochila y aportó precisiones del ataque

Edición Impresa

La conmoción que atraviesa a la comunidad de San Cristóbal, provincia de Santa Fe, sumó en las últimas horas una escena tan dolorosa como simbólica: la despedida final de Ian Cabrera. Mientras la investigación avanza con nuevas precisiones, el caso empieza a ordenarse desde lo judicial, con definiciones importantes sobre la situación del adolescente que disparó dentro de la escuela.

El último adiós estuvo marcado por una mezcla de silencio, lágrimas y gestos colectivos de acompañamiento. Ayer por la mañana, el cortejo fúnebre partió desde la sala velatoria y recorrió distintos puntos significativos de la vida del chico de 13 años. Uno de los momentos más conmovedores se dio cuando el vehículo pasó por el Club Atlético Independiente, donde Ian jugaba al fútbol: allí, vecinos y chicos de distintas escuelas salieron a la vereda para despedirlo.

La procesión también se detuvo en la iglesia local, donde se realizó una misa con una asistencia masiva. La imagen de la comunidad reunida, conmovida y en silencio, reflejó el impacto profundo que dejó el crimen. Luego, el cortejo continuó hasta el cementerio municipal, donde los restos fueron depositados en un nicho.

En ese instante final, familiares directos se acercaron como pudieron para tocar el féretro antes de que fuera sellado. Fue un cierre atravesado por el dolor más crudo, en una ciudad que todavía intenta comprender lo ocurrido.

DATOS REVELADORES

En paralelo al duelo, la investigación avanzó con datos concretos que permitieron despejar versiones y reconstruir con mayor precisión la secuencia del ataque. El fiscal regional Carlos Vottero confirmó que el hecho no ocurrió en un único punto, sino que se desarrolló en distintos sectores del colegio y en cuestión de segundos.

Según explicó, el agresor ingresó con una escopeta calibre 12/70 oculta en su mochila, junto a un cinturón con cartuchos. De esta manera, desmintió una de las versiones que había circulado en las primeras horas, que indicaba que el arma había sido trasladada en un estuche de guitarra.

La reconstrucción oficial indica que el primer disparo se produjo dentro de un baño, donde varios alumnos resultaron heridos por la dispersión de perdigones. El segundo tiro ocurrió a pocos metros, cuando Ian intentaba escapar, y fue el que le provocó la muerte.

Luego, el atacante efectuó otros disparos hacia el exterior del edificio, sin causar nuevas víctimas. La secuencia se interrumpió cuando un auxiliar logró reducirlo en el momento en que recargaba el arma, un dato que también fue confirmado por la fiscalía.

Otro de los puntos centrales que abordó Vottero fue el de las hipótesis sobre el móvil. En ese sentido, fue cauto: hasta ahora, no hay evidencia que confirme situaciones de bullying ni conflictos familiares como desencadenantes directos del ataque, más allá de las versiones que circularon.

El responsable utilizó una escopeta calibre 12/70 / Web

QUÉ PASARÁ CON EL TIRADOR

En cuanto al plano judicial, el caso está condicionado por la edad del autor. El adolescente de 15 años es considerado no punible bajo la legislación vigente, ya que la nueva normativa que reduce la edad de imputabilidad aún no entró en vigencia. Actualmente, el menor permanece alojado en un centro especializado de la ciudad de Santa Fe, en un lugar cuya ubicación se mantiene bajo estricta reserva. Está acompañado por su madre, quien cumple el rol de referente afectiva dentro del proceso.

En una audiencia reciente, las partes acordaron que continúe en ese establecimiento al menos hasta la audiencia de atribución de cargos prevista para los próximos días. En este marco, la Justicia evalúa la aplicación de medidas de seguridad y protección, tanto para el propio adolescente como para las víctimas y sus familias. Entre ellas, se analiza la posibilidad de que no regrese a San Cristóbal, en un intento por resguardar a todos los involucrados. Mientras tanto, la ciudad intenta recomponerse entre el dolor y las preguntas.

 

Santa Fe
San Cristóbal
Ian Cabrera
Ataque escuela Santa Fe

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE