Ficciones verticales, el boom que comenzó en China y se impone en la Argentina
Edición Impresa | 17 de Abril de 2026 | 01:41
El furor por las ficciones verticales o microdramas marca el inicio de una era donde la narrativa se adapta al ritmo frenético del scroll infinito. Estas series, diseñadas exclusivamente para el celular, presentan capítulos de pocos minutos que condensan giros dramáticos, traiciones y romances intensos.
El éxito de este formato radica en la economía de la atención. En un mundo donde el tiempo escasea, las plataformas como ReelShort o DramaBox ofrecen entretenimiento instantáneo que se consume en la fila del súper o en el colectivo. A diferencia de las producciones más tradicionales, en la ficción vertical no hay silencios ni planos complejos; cada segundo debe justificar su existencia para evitar que el usuario deslice el dedo hacia otro contenido.
En Argentina, el fenómeno ya es una realidad con producciones como TILF (con Gimena Accardi) o Cómo deshacerse de una estrella del fútbol. Estas historias combinan una estética de alta calidad con la inmediatez de TikTok y su mismo atractivo. Las ficciones verticales no vienen a reemplazar al cine, sino a ocupar otros pequeños espacios del día a día, en especial para quienes gustan de entretenimiento rápido y de “scrollear” con el celular.
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