Juicio por la muerte de Maradona: revés para la jueza María Coelho

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Un nuevo capítulo judicial se abrió en la causa por la muerte de Diego Armando Maradona, esta vez con un giro técnico que volvió a poner el foco en el funcionamiento del proceso. La Sala III de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro resolvió revocar un planteo presentado por la jueza María Coelho al considerar que fue dirigido al tribunal equivocado.

La magistrada, a cargo del expediente que tiene como imputada a la enfermera Dahiana Madrid, había declarado “inadmisible” una recusación impulsada por el abogado defensor Rodolfo Baqué durante una audiencia preliminar realizada el pasado 6 de abril. Luego, remitió el recurso a la Cámara para su tratamiento.

Sin embargo, los camaristas Carlos Fabián Blanco y Gustavo Adrián Herbel determinaron que ese tribunal no era competente para intervenir. Según explicaron, los planteos de recusación deben ser resueltos por jueces de la misma jerarquía y fuero, por lo que dejaron sin efecto la remisión y devolvieron la cuestión al ámbito correspondiente.

El fallo no se expide sobre el fondo del planteo, pero introduce una nueva dilación en un expediente que ya viene atravesado por múltiples idas y vueltas procesales. Mientras tanto, Madrid deberá enfrentar un juicio por jurados populares, aunque ese debate recién comenzará una vez que finalice el proceso principal contra los otros siete imputados.

En paralelo, el juicio central por la muerte del ex capitán de la Selección argentina sumó en los últimos días momentos de fuerte impacto. El proceso, que se reanudó el 14 de abril en el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 tras la nulidad del primer debate, avanzaba con la presentación de testigos clave, entre ellos Gianinna Maradona, el médico Juan Carlos Pinto y el comisario Lucas Farías.

Pero la jornada tomó un rumbo inesperado cuando el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales acusados, pidió la palabra y declaró ante el tribunal integrado por Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.

Su intervención, que no estaba prevista, modificó el ritmo del debate. “A Diego lo amaba; era mi ídolo y amigo” y “Soy inocente”, fueron algunas de las frases que dejó Luque antes de negarse a responder preguntas. La estrategia sorprendió a todas las partes y obligó a suspender las testimoniales programadas. “Se fue muy conforme”, agregaron voceros de la causa.

 

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