Escocia y Gales vuelven a hablar de independizarse
Edición Impresa | 10 de Mayo de 2026 | 03:29
Las elecciones regionales celebradas el jueves marcaron un hecho histórico en el Reino Unido: tanto el Partido Nacional Escocés (SNP) como Plaid Cymru, en Gales, quedaron como las principales fuerzas políticas en sus respectivos parlamentos. Se trata de la primera vez que ocurre desde la creación de las asambleas autónomas en 1999.
Estos parlamentos cuentan con amplias competencias en áreas clave como salud, educación, vivienda, transporte y medio ambiente, además de algunas atribuciones fiscales. A ese escenario se suma Irlanda del Norte, donde el Sinn Féin —que promueve la reunificación con la República de Irlanda— ya es la fuerza dominante desde 2022.
El nuevo equilibrio político representa un desafío para el tradicional predominio inglés dentro del Reino Unido. Especialistas advierten que, aunque no existe una amenaza inmediata de desintegración, la situación puede resultar “desestabilizadora” para el esquema constitucional británico.
El avance de las fuerzas nacionalistas e independentistas se produjo en paralelo a una fuerte derrota electoral del Partido Laborista del primer ministro Keir Starmer, que también sufrió el crecimiento de sectores antiinmigración y conservadores.
Tras los resultados, Starmer aseguró que “escuchará a los votantes” y remarcó que la respuesta no será “girar hacia la derecha ni hacia la izquierda”, en un intento por contener el desgaste político de su gobierno.
En Escocia, el SNP obtuvo 58 de los 129 escaños del Parlamento regional y volvió a posicionarse como la principal fuerza política. Aunque quedó lejos de la mayoría absoluta, el resultado fortalece la intención del partido de impulsar un nuevo referéndum independentista.
La cuestión independentista sigue siendo uno de los ejes centrales de la política escocesa desde la consulta de 2014.
Ese año, el 55% de los votantes rechazó separarse del Reino Unido. Sin embargo, el principal obstáculo sigue vigente: en 2022, el Tribunal Supremo británico determinó que Escocia no puede convocar unilateralmente un nuevo referéndum sin autorización del gobierno de Londres.
Actualmente, el SNP es liderado por John Swinney, histórico dirigente del partido que volvió a asumir la conducción en 2024.
En Gales, Plaid Cymru logró una victoria histórica al quedarse con 43 de los 96 escaños y desplazar a los laboristas, que gobernaban la región desde hacía más de cien años.
A diferencia del caso escocés, el partido galés mantiene una postura más gradual respecto de la independencia. Su plataforma no propone un referéndum inmediato, sino la creación de una comisión nacional para elaborar las bases de un eventual proyecto soberanista.
El partido, conducido por Rhun ap Iorwerth, también impulsa medidas de protección social y políticas destinadas a priorizar las inversiones públicas para los ciudadanos galeses.
El escenario se completa con Irlanda del Norte, donde el Sinn Féin ya gobierna desde 2022 y mantiene viva la discusión sobre la reunificación con Irlanda.
La ministra principal Michelle O’Neill consideró que el avance de los nacionalistas en Escocia y Gales demuestra que muchos votantes están “cansados de las cadenas” del Parlamento británico. Aun así, ratificó su voluntad de mantener acuerdos de convivencia con los sectores unionistas en el marco del Acuerdo de Viernes Santo.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE