Temor vecinal por ataques de perros sueltos en la Región

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El auge del culto a las mascotas –sobre todo a perros y gatos- constituye un dato de la realidad y refleja, sin dudas, un sentimiento de amor hacia esos animales domésticos, aunque también conlleva responsabilidades que muchos dueños de los ejemplares no cumplen. Se sabe que, especialmente en el caso de los canes aumentaron en el país los casos de mordeduras y ataques, sin dejar de advertirse el riesgo que implica la proliferación de perros vagabundos.

El año pasado se conocieron datos estadísticos reveladores de que en el país crecieron las agresiones concretadas en la vía pública por perros sueltos, que carecían de bozal y cuerdas de sujeción.

Ahora en nuestra ciudad vecinos de Villa Alba acaban de denunciar una serie de ataques de perros sueltos y reclamaron la urgente intervención de las autoridades municipales ante una situación que, según aseguran, “cada vez es peor”. El reclamo recrudeció cuando en las últimas oras, en la cuadra de 602 entre 123 y 124, una mujer fue mordida por varios animales que se encontraban sin control.

Tras el ataque, la víctima debió recibir un refuerzo de vacuna antitetánica y comenzar un esquema de vacunación antirrábica de cuatro dosis debido a la falta de información sobre el estado sanitario de los animales.

Los especialistas coinciden en que la urbanización desordenada, el incremento de la población canina y la tenencia irresponsable han generado contextos de riesgo tanto en el ámbito doméstico como en la vía pública.

En plazas, paseos públicos y en lugares muy concurridos es común ver a perros llevados por sus dueños, que carecen de bozal y que son liberados al ingresar al lugar, con los riesgos que ello supone.

Se suele señalar que el problema de las mordedduras se presenta con determinadas razas. Sin embargo, un especialista en etología canina expresó ante este diario que el problema no tiene nada que ver con las razas “porque cualquier perro con un pesaje y una determinada estructura de mandíbula, con cierto nivel de mordida y velocidad, puede ser potencialmente peligroso, como uno de una raza conocida como agresiva.

Desde luego que también existen leyes a las que atenerse. En La Plata, la ordenanza 9.548, aprobada en 2002 por el Concejo Deliberante, regula la tenencia de perros considerados potencialmente peligrosos, y aplica sanciones económicas a quienes incumplan con el registro.

Los especialistas insisten en que existen leyes y ordenanzas precisas en lo que se refiere a la presencia de perros en las plazas y paseos públicos. En ellas se establece que las mascotas deben ir atadas con una correa sujeta por sus dueños y con bozales colocados, en un mandato que no es acatado por numerosas personas, que llevan a sus perros sin correas ni bozales.

En cuanto a la proliferación de ejemplares vagabundos, son las autoridades con incumbencia las que deberían adoptar medidas preventivas, -como los programas de castración-que hagan disminuir esas presencias potencialmente peligrosas.

 

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