Sin pisada firme: alerta por la crisis del rubro zapatería en La Plata

Locales históricos bajan la persiana en medio de la caída de ventas, el aumento de costos y el ingreso de importados

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El cierre de zapaterías en el microcentro platense se consolida como uno de los signos más visibles de la crisis que atraviesa el comercio local. En calles tradicionales como 8, 9 y sus adyacencias, locales históricos bajaron la persiana en los últimos meses, en un contexto marcado por la caída del consumo, el aumento de los costos fijos y la competencia de productos importados.

El fenómeno no es aislado. Según un relevamiento de la Fundación FundPlata, actualmente hay 455 locales cerrados o en alquiler sobre un total de 4.739 comercios en la Ciudad, lo que representa el 9,6%. Además, en lo que va del año al menos 21 negocios cesaron su actividad en distintos puntos del casco urbano y el Gran La Plata. El impacto es particularmente fuerte en el centro, donde los locales vacíos crecieron un 32,6% interanual.

Dentro de ese escenario, el rubro del calzado aparece entre los más afectados. Un empresario del sector explicó que “hoy la zapatería está muy golpeada” y señaló una combinación de factores que explican el retroceso. Entre ellos, destacó los altos costos de producción: “Ya no conviene fabricar calzado por el valor de la materia prima. Desde una hebilla hasta los distintos tipos de cuero, todo aumentó, y también el flete. Transportar un par de zapatos de La Plata a Buenos Aires ronda los 15 dólares”.

A esto se suman las dificultades que enfrentan las fábricas para sostener su estructura. “Muchas tuvieron que reducir personal, lo que achica la mano de obra y alarga los tiempos de producción”, agregó. En paralelo, el mantenimiento de los locales físicos también se volvió un desafío: “Abrir la persiana es muy caro por los servicios y los impuestos”.

El empresario también apuntó contra el ingreso de productos importados: “Se consiguen a menor costo y la gente termina eligiendo precio antes que calidad. Eso va desgastando a los dueños y destruyendo al sector”. En ese marco, el consumo se retrae: “Comprarse zapatos no es de primera necesidad y hoy la gente estira mucho más el uso antes de renovar”.

CAIDA EN LAS VENTAS

Desde la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de La Plata, su gerente Diego Piancazzo coincidió en que el principal factor detrás de los cierres es la caída de las ventas. “El cierre es principalmente por la baja del consumo, el incremento de los costos fijos como servicios y alquileres, y la nula rentabilidad”, explicó.

En esa línea, remarcó que se trata de un problema que atraviesa a todo el comercio. “Independientemente del rubro, los cierres están impulsados por la caída general de las ventas. Tenés costos como alquileres, servicios, presión impositiva y empleados que son cada vez más difíciles de sostener, sobre todo para quienes no tienen respaldo económico”, indicó.

Para Piancazzo, el fenómeno responde a una dinámica más amplia: “La caída del consumo está vinculada a la pérdida de poder adquisitivo de los asalariados y a la menor rentabilidad de quienes invierten”.

En el caso puntual del calzado, el impacto se refleja en cierres concretos en zonas clave. Valentín Gilitchensky, referente de la Asociación Comercial de Calle 8 y la Federación Empresaria de La Plata (FELP), enumeró algunos de los casos más recientes. “La histórica zapatería ‘Norma’, en 8 entre 48 y 49, cerró después de más de 80 años y tuvo que liquidar todo su stock”, señaló. También el cierre de “Zena Shoes”, en 9 y 50, que redujo su estructura y se quedó únicamente con su local original en Gonnet.

“Muchos comerciantes están volviendo a lo básico, achicando costos y quedándose con la menor estructura posible”, explicó. Además, remarcó las particularidades del rubro: “El calzado requiere mucha inversión, con variedad de talles, colores y modelos. Si no hay ventas, el capital queda inmovilizado”.

A esa dificultad se suma el cambio en los hábitos de consumo. “Antes la gente compraba un par para salir el fin de semana; hoy busca uno que le dure lo más posible. Con la importación y la falta de plata, las ventas cayeron fuerte”, sostuvo.

En este contexto, la actividad económica local tampoco ofrece señales de recuperación. Según datos de la UNLP la ciudad registró una caída interanual del 0,9%, lo que profundiza el escenario adverso para el comercio.

El cierre de zapaterías no solo expone la crisis de un sector, sino también refleja un cambio en la dinámica urbana que es cada vez más común ver.

 

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