Medida polémica: abren la venta de vapeadores y bolsitas de nicotina en el país

El Gobierno derogó la prohibición que regía sobre ellos desde 2011 creando en su lugar un registro de control. Más de veinte entidades científicas rechazaron el cambio

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El Gobierno nacional eliminó ayer la prohibición que pesaba desde 2011 sobre los vapeadores, las bolsitas de nicotina y los productos de tabaco calentado habilitando su producción, importación y comercialización en el país bajo un nuevo sistema de regulación.

La decisión -plasmada por medio de la Disposición 2543 de la ANMAT en el Boletín Oficia- se basa en que la anterior prohibición había resultado ineficaz y fomentado el comercio ilegal de esos productos.

Con ese argumento el nuevo esquema reemplaza el régimen de prohibición por uno de “control sanitario estricto” e incluye la creación de un Registro de Productos de Tabaco y Nicotina, cuya finalidad es garantizar la trazabilidad y la seguridad de los artículos que circulen en el mercado.

Las categorías habilitadas en el Registro abarcan los dispositivos de cigarrillo electrónico, las soluciones líquidas para esos dispositivos, los dispositivos de tabaco calentado, los sticks y las bolsas de nicotina. Sus fabricantes e importadores deberán inscribirse en él y presentar certificados de calidad de origen junto con documentación que permita verificar la autenticidad de los productos.

El nuevo marco prohíbe expresamente la comercialización de cigarrillos electrónicos de un solo uso, restringe sus ingredientes, aditivos, saborizantes y aromatizantes, y establece límites a la concentración de nicotina.

MENORES EN EL FOCO

Aunque el objetivo declarado de la nueva regulación es proteger a los menores de edad, población que reconoce como una de las más expuestas a estos productos (datos del SEDRONAR citados en ella indican que entre los alumnos de nivel secundario los vapeadores ocupan el tercer lugar entre las sustancias de mayor consumo), esa justificación fue cuestionada de forma inmediata por el campo científico y sanitario.

Más de veinte sociedades científicas y organizaciones no gubernamentales expresaron ayer su rechazo a la medida en un pronunciamiento conjunto. Entre las firmantes figuran la Sociedad Argentina de Cardiología, la Sociedad Argentina de Pediatría, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, la Federación Argentina de Cardiología y la Fundación Interamericana del Corazón, entre otras instituciones de primer nivel.

Las entidades advirtieron que no existe evidencia científica independiente que respalde la afirmación de “riesgo reducido” atribuida a estos dispositivos. Por el contrario, señalaron que revisiones y metaanálisis recientes muestran asociaciones entre el uso de cigarrillos electrónicos y enfermedades cardiovasculares y respiratorias, como neumonía y bronquitis.

Las instituciones también cuestionaron el argumento de que la regulación protegería a los adolescentes. Según datos relevados en la Ciudad de Buenos Aires en 2023, el 8,9% de los jóvenes de entre 13 y 18 años se declaraba consumidor actual de cigarrillos electrónicos, y una proporción significativa de ellos nunca había fumado antes de iniciar el uso de esos dispositivos.

“Legalizar hoy significaría autorizar un mercado orientado a la captación de consumidores jóvenes, con sabores, marketing y estrategias digitales que la evidencia muestra son efectivas para iniciar y sostener la adicción a la nicotina”, sostieneLn las sociedades en su pronunciamiento.

Con esta preocupación las entidades pidieron a los poderes Ejecutivo y Legislativo mantener la prohibición vigente, fortalecer la fiscalización contra la venta ilegal y la publicidad encubierta, e impulsar campañas de prevención dirigidas a adolescentes y familias.

 

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